Decisión de los Pueblos Indígenas de
Colombia frente al BID
Los pueblos indígenas, sus organizaciones y autoridades
tradicionales, reunidos en la Vega Cundinamarca por convocatoria
del BID y ante su propuesta de “marco estratégico para el desarrollo
indígena y politíca operativa para pueblos indígenas”.
Decidimos:
1. Que
todo proceso con los pueblos indígenas debe estar enmarcado en los
principios internacionales del respeto de los derechos ancestrales
de los pueblos indígenas, los derechos humanos, el derecho internacional
humanitario y demás normas internacionales que beneficien a nuestros
pueblos.
2. El
actual evento denominado “taller de consulta” no satisface las reales
aspiraciones y presupuestos metodologicos de consulta para pueblos
indígenas, por tanto consideramos que este evento no puede ser considerado
como una consulta y exigimos que en el futuro se realicen verdaderas
formas de consulta y concertación, previamente acordadas con las
organizaciones indígenas.
3. No
compartimos el concepto de desarrollo con identidad del BID, pues
es sinónimo de endeudamiento, que podría comprometer e hipotecar
el futuro de nuestra autonomía, territorio y nuestros derechos.
Todo patrocinio de cooperación del BID a proyectos o actividades
de pueblos indígenas, no puede vulnerar o atentar contra nuestra
ley de origen o derecho mayor, nuestros derechos ancestrales, consuetudinarios
o constitucionales, nuestra autonomía, gobierno propio, territorio
e identidad cultural. Todo proyecto o actividad financiado por el
BID para pueblos indígenas o que afecten a sus territorios debe
enmarcarse en los planes y/o estrategias de vida de los pueblos
indígenas.
4. Los
criterios de participación en proyectos desarrollados con y para
los pueblos indígenas no pueden ir en detrimento del ambiente, ni
de los derechos ancestrales, de los derechos individuales y colectivos
de nuestros pueblos, ni la economía tradicional, los fundamentos
cosmogonicos y las garantías a nuestros saberes ancestrales, sino
que por el contrario deben favorecer la reconstrucción social, politíca,
económica y ambiental de nuestros pueblos y los procesos de recuperación
y fortalecimiento de identidad.
5. Discrepamos
de la consideración de que se aplique a los pueblos indígenas los
conceptos de “pobreza”, “bienestar” e “inclusión social” asociados
con el desarrollismo occidental y que solo buscan “marcar” con indicadores
ajenos a nuestra propia concepción del mundo, a nuestras comunidades
sustraídas y reducidas a la marginación. La concepción de desarrollo,
pobreza, bienestar e inclusión social de los pueblos indígenas no
es el de cubrir necesidades creadas, sino la permanencia en el tiempo,
en el territorio, la afirmación de nuestra identidad y soberanía
alimentaria.
6. Manifestamos
nuestra decisión de no ser involucrados en los mercados formales
en los circuitos financieros o en la economía de mercado.
7. En
atención a que los pueblos indígenas tenemos nuestras formas propias
de gobierno reconocidos por acuerdos y convenios internacionales
y por la legislación interna colombiana, todo proyecto de cooperación
dirigido a nuestros pueblos debe ser concertado directamente con
nuestras autoridades y sus organizaciones representativas y no exclusivamente
con los gobiernos nacionales. Es decir, concertación de autoridad
a autoridad.
8. Los
procesos de consulta y concertación en todo lo que afecte o interese
a los pueblos indígenas deben estar presentes en todas sus fases
y en todos los niveles de decisión.
9. Consideramos
que cualquier acercamiento, conversación o consulta debe ser el
resultado final de un proceso interno de análisis y discusión de
las comunidades con sus autoridades.
10. La
única manera que los pueblos indígenas aceptamos como apoyo a nuestros
procesos organizativos, afirmación de nuestra autonomía y a nuestra
identidad y la preservación y conservación de nuestros territorios,
garantías y derechos, es el de la cooperación o de recursos no reembolsables,
o mediante la creación de fondos especiales que atiendan los requerimientos
de los pueblos indígenas, acorde con el numeral tercero de esta
decisión. Por tanto, nos negamos aceptar cualquier apoyo con carácter
de creditos o prestamos que pongan en riesgo nuestra diversidad,
nuestros territorios, nuestros patrimonios culturales y las sabidurías
ancestrales, la cosmovisión propias de cada comunidad.
11. La
representación en el Consejo Asesor Indígena del BID, debe estar
autenticamente legitimada por los pueblos y organizaciones indígenas,
para lo cual se deben concertar procedimientos de selección y representatividad
con las organizaciones indígenas, pues son estas personas quienes
en definitiva, entendemos, van a dar su opinión final a las consultas
realizadas en los diferentes países y deben asumir su responsabilidad
ante nuestras organizaciones. Cualquier representante que actue
por fuera de estos criterios no sera reconocido por nuestros pueblos,
autoridades y organizaciones.
12. El
BID debera socializar y consultar con los pueblos indígenas la propuesta
previa para documento final respecto del marco estratégico para
el desarrollo indígena y politíca operativa para pueblos indígenas.
El BID debera garantizar que los representantes indígenas en el
Consejo Asesor delBID puedan asumir la obligación de hacerle seguimiento
a la propuesta del documento hasta su adopción definitiva.
13. Exigimos
al BID se generen espacios conjuntos de monitoreo y evaluación a
sus intervenciones, sean de orden oficial o privado, los cuales
deben ser realizados por las organizaciones indígenas representativas.
La Vega (Cundinamarca) octubre 5 de 2004
Por las Organizaciones Nacionales Indígenas: Luis Evelis Andrade Presidente Coordinador General Colombia -ONIC Emilio Conda Organización Nacional Indígena de Autoridades
Indígenas de
Colombia – AICO
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