En el contexto de la discusión del Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena
y la Política Operativa sobre Pueblos Indígenas, impulsado por el
Banco Interamericano de Desarrollo -BID- los representantes de diversos
Pueblos y Organizaciones Indígenas de Mesoamérica nos hemos reunido
en Tegucigalpa, Honduras el 16 y 17 de octubre de 2004. Manifestamos
nuestra posición de contribuir a construir auténticas relaciones
entre el BID y los Pueblos Indígenas en principios de igualdad y
de respeto en la diversidad y el pleno reconocimiento a los derechos
de los Pueblos Indígenas.
Ante el proceso y los perfiles presentados y analizados por Nuestros Pueblos
y Organizaciones Indígenas:
Consideramos:
Que las iniciativas regionales tales como CBM, PPP, TLC y ALCA, son proyectos
que atentan contra nuestra seguridad jurídica y tenencia de nuestros
territorios, así como con nuestra soberanía alimentaria propia,
lo cual nos convierte en dependientes de productos que no garantizan
nuestra sostenibilidad.
Reconocer y valorar los esfuerzos del BID, por la iniciativa de informar a
nuestros Pueblos y organizaciones indígenas, sobre el diseño y elaboración
del Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena y la Política
Operativa sobre Pueblos Indígenas. Sin embargo, coincidimos en que
los talleres de información no constituyen un proceso de consulta
real, tal como lo establece el convenio 169 de la OIT, el cual es
necesario y legítimo de atender, en el marco de asegurar la vigencia
positiva de nuestros derechos como Pueblos Indígenas.
Que el contenido de los perfiles, incluyen criterios que discriminan las formas
de vida de nuestros Pueblos, por ejemplo la afirmación “entre pertinencia
étnica y pobreza”, supeditar el alcance de la política a las legislaciones
nacionales o el peligro que se corre si el alcance de dichas políticas
se restringe a criterios de cantidades numéricas de nuestros Pueblos.
Por lo tanto dejamos claro que no vamos aceptar estándares mínimos
distintos o diferentes a aquellos reconocidos en las normas e instrumentos
jurídicos nacionales e internacionales.
Que el concepto de desarrollo que se maneja no responde a la visión cosmogónica
de nuestros Pueblos y tampoco responde a nuestros planteamientos
de desarrollo como Pueblos. El concepto de desarrollo que se propone
en los perfiles está orientado desde la concepción del crecimiento
económico, de bienes materiales, reducción de pobreza, desigualdad
y marginalización. Visto desde esta perspectiva, este es un planteamiento
de alineación sutil de nuestros Pueblos, nuestro concepto de desarrollo
es entendido como el proceso de mejora material y espiritual, del
Ser Humano en interrelación de respeto con la madre naturaleza.
Que para nuestros Pueblos y Organizaciones Indígenas el Marco Estratégico
para el Desarrollo Indígena y la Política Operativa sobre Pueblos
Indígenas, se deben enfocar firmemente en el reconocimiento de nuestra
condición de Pueblos Indígenas, sin definiciones tal y como es reconocido,
por el Grupo de Trabajo Encargado de Elaborar el Proyecto de Declaración
sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de
Estados Americanos OEA, en nuestro derecho a la libre determinación,
en la capacidad de nuestros Pueblos a decidir sobre nuestro desarrollo
y en el reconocimiento de nuestros territorios y tierras lo que
incluyen los recursos en general y nuestra espiritualidad, en este
marco es necesario que la política operativa y el marco estratégico
se desarrollen sobre el reconocimiento de la totalidad de nuestros
derechos.
Por lo que Recomendamos:
Una revisión exhaustiva de la parte conceptual, para evitar contradicciones
y la minimización de nuestros derechos colectivos como Pueblos Indígenas.
Que tanto la política operativa como el marco estratégico, que se nos ha presentado
hasta el momento, deben tener un carácter vinculante no sólo para
los funcionarios del BID, sino también para los Estados.
Que los perfiles del Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena y la Política
Operativa sobre Pueblos Indígenas, deben ser firmes en reconocer
nuestros derechos colectivos fundamentales vistos desde una posición
integral y no desde conceptos que son producto de la problemática
que nos afecta y margina tales como: el empobrecimiento sistemático
y las medidas de mitigación.
Que se reconozca nuestro derecho a la libre determinación, nuestras formas
de gobierno, el reconocimiento sobre nuestros territorios y tierras
el derecho al consentimiento previo libre e informado.
Que los perfiles del Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena y la Política
Operativa sobre Pueblos Indígenas, deben insertarse en un proceso
de consulta desde nuestros propios mecanismos, ya establecidos como
Pueblos Indígenas.
Que el Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena y la Política Operativa
sobre Pueblos Indígenas, deben asegurar una participación proactiva
de las mujeres en todos los niveles del proceso que implican los
programas y proyectos, incluyendo su elaboración, aprobación, ejecución
y supervisión.
Recomendamos también que tanto el Marco Estratégico para el Desarrollo Indígena
y la Política Operativa sobre Pueblos Indígenas, no sean documentos
que solo contemplen intenciones de buena voluntad. Deben concretarse
en la práctica acciones a favor de nuestros Pueblos Indígenas. Somos
firmes en que no aceptamos participación a medias, exigimos participación
en todos los niveles del proceso que implican los programas y proyectos,
incluyendo su elaboración, aprobación, ejecución y supervisión.
Además, deben establecerse mecanismos claros para el respectivo
monitoreo y evaluación de su cumplimiento, como el establecimiento
de un “Panel Indígena de Inspección”, entre otros mecanismos.
Con la presente Declaración también manifestamos nuestra disposición de contribuir
a la iniciativa del BID, tomando en cuenta que el marco estratégico
y la política operativa tendrán efectos en la vida de nuestros Pueblos
Indígenas, por lo que proponemos un proceso de consulta que no limite
la participación, comprensión y discusión de parte de nuestros Pueblos.
Nuestra posición es clara, en ningún momento avalaremos iniciativas que no
sean consultadas y avaladas por nuestros Pueblos, menos los proyectos,
que atenten contra nuestros territorios, culturas e identidades.
Tegucigalpa, Honduras, 17 de octubre de 2004