Septiembre de 2004
La crisis forestal global continua sin disminuir a pesar de los
más de diez años de diálogo en política forestal global desde el
Panel Intergubernamental sobre Bosques (IPF por sus siglas en inglés,
1995-1997), seguido por el Foro Intergubernamental sobre bosques
(IFF en inglés, 1997-2000) y finalmente el Foro de las Naciones
Unidas sobre Bosques (UNFF en ingles, 2000-actualidad). Gran parte
del diálogo de estos foros ha sido dominado por debates en torno
a la necesidad de un instrumento internacional legalmente vinculante
– como una convención de los bosques – o a la preparación
de discusiones sobre la necesidad de este tipo de acuerdo, en detrimento
de acciones gubernamentales concisas y comprometidas para parar
la crisis.
2004 y 2005 estarán dominados una vez más por discusiones sobre el proceso
mientras los que toman las decisiones en política forestal intergubernamental
se preparan nuevamente para discutir si es o no necesario un acuerdo
legalmente vinculante. Los gobiernos no están más cerca hoy que
lo estaban hace de diez años de poner los medios precisos para tratar
la crisis, y sigue siendo confuso cómo un acuerdo tal, cuyo contenido
sigue siendo indefinido, podría tratar de manera acertada los temas
que necesitan ser abordados, donde el UNFF y sus precursores no
han podido invertir la devastadora tendencia. Existen ya varios
acuerdos que proporcionan orientaciones sobre los pasos requeridos
para parar la crisis: el programa de trabajo ampliado sobre la diversidad
biológica forestal de la Convenio sobre Diversidad Biológica, las
Propuestas de Acción del IPF, que los gobiernos prometieron poner
en práctica hace varios años, la Declaración de Río sobre medio
ambiente y desarrollo, la Declaración de los Principios Forestales,
capítulo 11 de la agenda 21. La pregunta que surge es: ¿Hay algo
que una (nueva) organización o acuerdo intergubernamental pueda
hacer para invertir la crisis forestal que no haya sido emprendido
por las iniciativas ya existentes? Y si hay huecos, ¿cuáles son
las perspectivas de que esos temas serán tratados en un nuevo instrumento
legalmente vinculante? Si no lo son, ¿cómo un nuevo instrumento
legalmente vinculante evitará convertirse en una sala de charlas
de trabajo vacías como el UNFF?
Sin proporcionar respuestas a estas preguntas obvias, los partidarios de la
convención de los bosques mantienen que un instrumento internacional
legalmente vinculante en forma de una convención centrada específicamente
en bosques es necesario para implementar los compromisos existentes
y generar tanto fondos adicionales como la voluntad política requerida
para parar la pérdida de los bosques. En el pasado, las ONG han
presentado sus temores de que la negociación de una convención de
los bosques podría significar fácilmente otra década perdida sin
acciones decisivas para parar e invertir la pérdida de bosques.
Aún peor, si tal convención no considera las causas subyacentes
de la pérdida de bosques - carencia del reconocimiento de los derechos
de los Pueblos Indígenas, de los patrones de consumo y de producción
insostenibles, y de los flujos financieros y de comercio de madera
insostenibles - podría favorecer en vez de aliviar las fuerzas impulsoras
de la deforestación y de la degradación de los bosques.
Además, muchos Pueblos Indígenas y comunidades locales temen que un instrumento
legalmente vinculante en forma de una convención de los bosques
pueda desembocar en interpretaciones aún más restrictivas y potencialmente
dañinas de soberanía nacional sobre los recursos naturales. Las
ONG, OPI (Organizaciones de Pueblos Indígenas) y las personas abajo
firmantes creen que un control más estricto y un cambio de dirección
de los flujos financieros, el asegurar los derechos sobre la tierra
y sobre su uso a Pueblos Indígenas y comunidades locales, el respeto
de los derechos humanos y una reducción del consumo de productos
forestales y agrícolas son algunas de las medidas esenciales para
invertir la crisis del bosque.
Las ONG, OPI y las personas abajo firmantes temen que un nuevo
instrumento legalmente vinculante en forma de una convención de
los bosques no trate estas cuestiones fundamentales, dado que los
mismos gobiernos que ahora promueven un instrumento legalmente vinculante
han argumentado en el pasado que negociaciones en la tasación de
los productos forestales y flujos financieros se encuentran dentro
del mandato de la Organización Mundial del Comercio, no pudiendo
ser tratadas, por lo tanto, dentro del diálogo de política forestal,
y que el tema de los derechos de los Pueblos Indígenas es una cuestión
de soberanía nacional, quedando así igualmente excluido del mandato
de una convención de los bosques.
Las ONG, OPI y personas abajo firmantes no comparten la idea de que estos dos
temas cruciales y centrales en la crisis forestal no se puedan tratar
en el debate de política forestal internacional - de hecho, mantenemos
que estos puntos críticos deben ser tratados si se aspira a que de
este diálogo resulte una acción eficaz.
Sin embargo, las ONG, OPI y personas abajo firmantes creen que es prematuro
negociar una convención sobre los bosques, dado que no hay duda
de que hoy en día la mayoría de los gobiernos no asegurarían un
instrumento que
·
esté en consonancia con los derechos humanos internacionales;
·
reconozca, respete y apoye la puesta en práctica de los derechos
tradicionales de los Pueblos Indígenas y de las comunidades que
habitan y dependen de los bosques;
·
trate las causas subyacentes de la deforestación y de la degradación
forestal, incluyendo la necesidad de un reajuste de los flujos financieros
y de una reducción del consumo;
·
promueva una gestión comunitaria genuina de los bosques que otorgue
un mayor poder a las poblaciones que los habitan o dependen de ellos.
Las ONG, OPI y personas abajo firmantes hacen un llamamiento a los gobiernos
para que se abstengan de apoyar una convención de los bosques. Sin
abordar seriamente los puntos expuestos, un nuevo instrumento sobre
bosques legalmente vinculante corre el riesgo de perpetuar el régimen
forestal insostenible actual que empobrece a las poblaciones locales
y daña a los bosques. Al mismo tiempo, si el UNFF se mantiene éste necesita ser reformado de manera
drástica, en línea con las diversas demandas propuestas en varias
ocasiones por las ONG abajo firmantes; que incluyen, inter alia,
reformar y mejorar los procesos de participación y modos de implicación
de los principales grupos, y concentrarse en supervisar la puesta
en práctica de las Propuestas de Acción del IPF/IFF y en informar
sobre la misma. A lo largo los últimos diez años de proceso de diálogo en política forestal
internacional, el debate sobre una convención global de los bosques
ha impedido progresos en varios temas, algunos de ellos enumerados
más arriba. Es inaceptable que este diálogo infructuoso, ahora con
respecto a los méritos, si alguno, de un instrumento legalmente
vinculante sin especificación adicional alguna sobre la naturaleza
de tal instrumento, deba continuar desviando la atención de aquellas
acciones y actividades que abordan las causas de raíz y los efectos
de la deforestación y la degradación de los bosques.
Firman:
FERN, UK, Brussels
Saskia Ozinga, Leontien Krul
Forest
Peoples Programme, UK
Marcus Colchester, Tom Griffiths
The Rainforest Foundation, UK
Simon Counsell
Forest Action Network of Kenya
Dominic Walubengo
O Le Siosiomaga Society Inc “Samoa’s First NGO of the
Environment”, Samoa Fiu
WATCH, Nepal
Narayan Kaji Shrestha
Zhou
Bin, P.R. of China
Pacific Environment, Beijing
Office, China
Wen Bo
Both ENDS, the Netherlands
Pieter Jansen
Forests Monitor, UK
Stuart Wilson
British Russian Eco-cultural Network, UK
Feja Lesniewska
International Alliance of
Indigenous and Tribal Peoples of the Tropical Forests
Kittisak Rattanakrajangsri
Pacific Indigenous Peoples
Environment Coalition, Aotearoa
Sandy Gauntlett
Worldforests, Scotland
Mandy Haggith
World Rainforest Movement,
Uruguay
Ricardo Carrere
WALHI/ Friends of the Earth Indonesia
Longgena Ginting
Urgewald, Germany
Lydia Bartz
Friends of the Earth Norway/
Norges Naturvernforbond
Rein Midteng
Union of Ecoforestry, Finland
Hannu Hyvönen
Friends of the Siberian
Forests
Andrey Laletin
Rainforest Foundation, Norway
Lars Lovold
Friends of the Earth International
Javier Baltodano
Global Forest Coalition
Miguel Lovera
Fundación para la Promocion del Conocimiento Indígena Marcial Arias
Peaceful parks, Canada
AnnaMaria Valastro
Forest Action Network, Canada
Greg Higgs
Para más información sobre el tema de Soberanía Estatal y Acuerdos
Medioambientales Multilaterales ver MacKay, Fergus: Los
Derechos de los Pueblos Indígenas, la Soberanía del Estado y
el Convenio sobre Diversidad Biológica; Forest Peoples Programme
2004; disponible en http://www.forestpeoples.org/documents/conservation/bases/cbd_base.shtml
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