asuntos de responsabilidad
y calidad de desarrollo
Octubre de 2002
Introducción:
Esta nota informativa tiene
la meta de:
I)
destacar la importancia de las políticas sociales y ambientales
del Banco Mundial y la necesidad de tener estipulaciones vinculantes
claras y fuertes de salvaguardia en dichas políticas internas;
II)
anotar las deficiencias en los mecanismos de responsabilidad y los
procesos actuales disponibles a las comunidades para presentar reclamos
al Banco Mundial cuando fracasen sus proyectos de desarrollo;
III)
resumir las propuestas indígenas y de ONGs para mejorar tanto los
mecanismos de responsabilidad como la calidad de desarrollo en los
proyectos y programas del Banco Mundial.
Importancia de las políticas de salvaguardia:
1. El Banco Mundial posee diez políticas
de “salvaguardia” cuyo fin es el de proteger el medio ambiente y
grupos sociales vulnerables de los impactos negativos de las operaciones
financiadas por el Banco. Dichas políticas incluyen políticas sobre
Pueblos Indígenas (DO 4.20) Reasentamiento Involuntario (PO/PB 4.12),
Silvacultura (PO 4.36), Evaluación Ambiental (PO/PB 4.01), Zonas
Naturales (PO/PB 4.04) y Propiedad Cultural (OPN 11.03), entre otras.
[1]
Hay que recordar que muchos de estos estándares
progresistas fueron establecidos como resultado de largas campañas
para mejorar la actuación social y ambiental del Banco Mundial realizadas
por las ONG del Norte y del Sur – muchas veces en alianza con las
organizaciones indígenas.
[2]
El Banco
Mundial reconoce estas políticas de salvaguardia como un conjunto
de “estándares mínimos” que todas las operaciones del Banco
deben hacer cumplir y respectar.
[3]
Dichas políticas son de importancia crucial para
gente afectada por los proyectos del Banco Mundial porque satisfacen
varias funciones críticas:
(a)
tratan con asuntos ambientales y pretenden (i) mitigar los impactos
negativos del desarrollo, y (ii) establecer mecanismos para atender
los intereses de pueblos indígenas y las mujeres – temas fácilmente
marginalizados en el desarrollo de gran escala;
[4]
(c)
son un conjunto de reglas las cuales el personal del Banco tiene
que cumplir – dicho personal muchas veces no tiene la capacitación
en los temas tratados en las políticas;
(d)
son una base para negociar los acuerdos de préstamo con los prestatarios;
(e)
brindan al personal del Banco un marco legítimo para solicitar más
fondos para tratar con asuntos complejos en el diseño de proyectos,
trabajo ecónomico y sectorial y en la preparación de las Estrategias de Asistencia para
Países (CAS) – algo muy importante cuando hay presión para
reducir los “costos de transacción”;
(f)
Funcionan como un criterio para asesorar y medir la “efectividad”
y la “calidad” de desarrollo;
Dos condiciones esenciales para políticas de salvaguardia
efectivas:
2. Las políticas de salvaguardia tienen que cumplir
con dos condiciones fundamentales para ser efectivas:
·
Primero, tiene que contener estándares mínimos, reglas claras y
condiciones que se debe hacer cumplir antes de la aprobación de
un préstamo para un proyecto o programa de desarrollo.
·
Segundo, debe haber recursos adecuados e instituciones apropiadas
para implementar las acciones y actividades requeridas bajo la política.
Problemas en la implementación:
3. Desafortunadamente, a pesar de que algunas de las
políticas del Banco Mundial contienen reglas útiles, el Banco y
sus prestatarios todavía tienen dificultad en cumplir con estas
reglas en la práctica. Estudios realizados tanto por organizaciones
indígenas como por los equipos de evaluación del Banco han descubierto
problemas tales como:
- estudios de línea de base superficiales o ausentes
en la preparación de proyectos
- participación indígena deficiente en la fase de preparación
- omisión de reformas legales requeridas
- descuidos de procedimientos en la evaluación
- falta de garantía de los derechos de los pueblos indígenas
a tierras y recursos
- omisión del “Plan de Desarrollo para los Pueblos Indígenas”
requerido
- supervisión inefectiva
- falta de disposición para implementar
los acuerdos de préstamos.
[5]
4. Los pueblos y comunidades indígenas a veces tienen
una calidad de vida peor después de los proyectos del Banco, como
resultado de problemas en la aplicación de las políticas de salvaguardia.
Hasta los préstamos “inofensivos” y los llamados “proyectos
benefactores” dirigidos hacia los pueblos indígenas pueden resultar
en impactos negativos sobre sus comunidades en casos donde las políticas
sociales y ambientales no son aplicadas de manera apropiada. Por ejemplo, si lo proyectos
o programas de titulación de tierras no son diseñados junto con
organizaciones indígenas desde su inicio, corren el riesgo de no
asegurar la superficie completa de los territorios tradicionales.
De igual manera, los proyectos de conservación que apoyan el establecimiento
de áreas protegidas tienen el riesgo de disminuir los derechos consuetudinarios
de las comunidades indígenas a los recursos naturales.
[6]
Esfuerzos por parte del Banco para aumentar la
responsabildad y mejorar la implementación:
5. El Banco Mundial reconoce que hay una necesidad de
mejorar la calidad de implementación de sus políticas de salvaguardia.
Sin embargo, hasta ahora ha optado solamente por soluciones internas
de seguimiento técnico y de unidades de control de la calidad (tales
medidas incluyen el establecimiento de la Unidad de Garantía de
Calidad y Cumplimiento (QACT) y planes para un sistema interno de
monitoreo de la aplicación de las políticas de salvaguardia). A
mitad de los 90, el Banco estableció su Panel de Inspección semi-independiente
para recibir quejas de los ciudadanos con respecto a la violación
de políticas del Banco. Además, en 1999 se estableció la oficina
del Mediador y Asesor (CAO-Compliance/Advisor Ombudsman) de la Corporación
Financiera Internacional (CFI-IFC) y del Organismo Multilateral
de Garantía de Inversiones (OMGI-MIGA) para trabajar en materia
de cumplimiento con políticas sociales y ambientales.
[7]
Mejorando la calidad a través de la eliminación de
estándares?
6. Desde la mitad de los años 90, todas las
políticas operativas del Banco Mundial han estado sujetas a un proceso
de revisión como parte de una “conversión” de las políticas internas
a todo nivel del Banco, que intenta estandarizar y clarificar las
directivas operacionales para el personal y los prestatarios. Los técnicos del Banco que
formulan las políticas afirman que la conversión descansa en la
teoría de que las políticas flexibles y claras facilitan una implementación
de mejor calidad. Además, el programa de revisión tiene la meta
de hacer las políticas menos rígidas, más flexibles y más adaptadas
al nuevo “enfoque de aprendizaje” del Banco y su meta de lograr
que el país sea el “dueño” de los proyectos y programas de desarrollo.
[8]
El
Banco dice de manera abierta que su proceso de decentralización
tiene la meta de pasar la responsabilidad del trabajo relacionado
con las políticas sociales y ambientales al prestatario.
[9]
7. No obstante, la gente ajena al Banco que viene dando
seguimiento a sus políticas y programas, ha encontrado evidencia
preocupante de que el Banco está buscando un debilitamiento de sus
políticas para reducir el número los requisitos obligatorios claros
que su personal y sus prestatarios tienen que cumplir. Pretendiendo
hacer sus políticas “más eficientes”, los técnicos están reformulándolas
para minimizar las reglas obligatorias y limitar la cobertura de
sus estipulaciones. Es así como están transformando las estipulaciones
que antes eran obligatorias en medidas optativas. Dicho de otra
forma, asuntos antes considerados como estándares “mínimos”, ya
son clasificados como “prácticas opcionales apropiadas”. Los criticos
han denominado esta reformulación retrógrada un proceso que hace
las políticas “a prueba de panel” ya que elimina las condiciones
que hay que cumplir antes de recibir el apoyo financiero del Banco
para una operación de préstamo específico. Este proceso priva la
gente afectada por un proyecto de la oportunidad de reclamar al
Panel de Inspección cuando haya habido una violación de las políticas
del Banco.
8. Las organizaciones no gubernamentales señalan que
el plan de devolver toda la responsabilidad para el trabajo de salvaguardia
a los prestatarios constituye una fórmula para más desastres y fracasos
en el desarrollo ya que sin esfuerzos muy especiales muchos países-prestatarios
no tienen las leyes, las políticas ni la capacidad institucional
para cumplir con los estándares sociales y ambientales apropiados.
Además, anotan que el Banco Mundial en si tiene sus propias obligaciones
y deberes bajo la ley internacional para
respetar las normas de los derechos humanos y los estándares ambientales,
tanto en sus políticas internas como en sus proyectos y programas
externos de desarrollo (véase el Documento Informativo sobre “El
Banco Mundial y los Derechos Humanos”).
Mecanismos de responsabilidad y procedimientos de
reclamación deficientes:
9. Evaluaciones independientes demuestran que aunque
está comprobado que el Panel de Inspección ha tenido éxito en resaltar
problemas en el cumplimiento, sus procedimientos centralizados de
reclamación son muy complejos para las comunidades de base. Además,
hasta ahora el Panel ha demostrado una capacidad muy limitada
para estimular acciones adecuadas correctivas para resolver quejas
locales. Datos iniciales sobre el trabajo del Mediador y Asesor
de la CFI-IFC y OMGI-MIGA indican que su oficina sufre de problemas
parecidos relacionados con su enfoque técnico, su sede lejana
en Washington y su dependencia en visitas poco frecuentes
de “misión” al campo.
Falta de responsabildad en los préstamos de ajuste:
10. Actualmente, un mayor número de préstamos
del Banco se realiza a través de préstamos de ajuste estructural
y sectorial. Este tipo de
crédito forma parte de aproximadamente un tercio a un quinto del
total de préstamos anuales de la institución. Las organizaciones de los pueblos indígenas
se quejan de que estos préstamos macroeconómicos y de asistencia
técnica promueven un mayor nivel de inversión extranjera directa
y de extracción comercial de recursos, al igual que reformas legislativas
relacionadas a la tierra y los recursos naturales las cuales ignoran
sus derechos y tienen consecuencias directas sobre sus territorios.
Estas organizaciones resaltan que estas operaciones carecen
de transparencia y que son en gran medida irresponsables ante el
público. Por ejemplo, en algunos países tales como Ecuador,
las organizaciones indígenas alegan que los pocos beneficios generados
por los proyectos de reducción de la pobreza del Banco están minados
por los préstamos de ajuste estructural ya que estos han profundizado
la pobreza e intensificado las presiones comerciales en las tierras
indígenas y base de recursos naturales.
[10]
Debido a que enfrentan una tendencia a un aumento en
los préstamos de ajustamiento y programáticos,
los pueblos indígenas y la sociedad civil han solicitado en los últimos años al Banco que
modifique sus medidas de salvaguardia para que cubra estas operaciones
garantizando una participación efectiva en la creación de políticas
macroeconómicas y el respecto a los derechos indígenas.
Recomendaciones para mejorar la responsabilidad y la
efectividad de desarrollo
11.En ambas rondas de consultas externas
del Banco acerca de la revisión de su Política sobre Pueblos Indígenas
en 1998 y 2001, las organizaciones indígenas solicitaron al Banco
desarrollar y adoptar provisiones más fuertes que sean consistentes con las prioridades de los pueblos
indígenas mismos y respeten sus derechos humanos. En consecuencia,
las organizaciones indígenas han recomendado asimismo que cualquier
revisión en la política sea informada a través de
una revisión completamente participativa de la implementación
de la política existente del Banco, para así poder incorporar
en la revisión de la política cualquier lección práctica clave que
enseñe como alcanzar un desarrollo efectivo (ver nota informativa
sobre “Preocupaciones
acerca de la revisión de la política del Banco Mundial sobre Pueblos
Indígenas”). Con el fin de
mejorar la participación y la responsabilidad en las operaciones
de préstamo del Banco Mundial, las organizaciones indígenas han
solicitado:
·
Mantenimiento de políticas de salvaguardia fuertes y claras.
A lo largo de las reuniones de consulta del Banco acerca
de la revisión de su Política sobre Pueblos Indígenas y sus otras
políticas relacionadas, los pueblos indígenas han pedido que las
políticas de salvaguardia incluyan provisiones claras que sean consistentes
con los derechos humanos internacionales de los pueblos indígenas.
Asimismo han solicitado que estas provisiones incorporen nuevos
estándares progresivos en pueblos indígenas y el desarrollo, como
por ejemplo aquellos recomendados por la Comisión Mundial sobre
Represas;
·
Mecanismos de responsabilidad más accesibles y ágiles en el terreno.
Estos mecanismos nuevos y ágiles pueden comprender instituciones
a nivel local o regional de proyectos o programas, o tal vez entidades
para monitorear acuerdos legales ejecutables o contratos que vinculen
todas las partes involucradas - incluyendo el Banco, el gobierno
prestatario, el sector privado, y los pueblos indígenas afectados.
Los acuerdos serán establecidos por medio de un proceso de
negociación participativa basado en los derechos y las prioridades
de los tenedores de los derechos y otras partes interesadas (siguiendo
la metodología establecida a través de un proceso bajo la Comisión
Mundial sobre Represas). Estos mecanismos nuevos tienen que ser
apoyados por mediadores independientes o un tribunal local que escuche
quejas y sancione violaciones de acuerdos, y establezca requerimientos
y procedimientos para una acción correctiva;
·
Monitoreo participativo de los proyectos y programas y las políticas
del Banco. Desde 1992, la Alianza Internacional de Pueblos Indígenas-Tribales
de los Bosques Tropicales ha abogado por el establecimiento de comisiones
tripartitas –que incluyan a los financiadores, las agencias gubernamentales
y los representantes indígenas- para diseñar, implementar, monitorear
y evaluar proyectos de desarrollo que afecten a los pueblos indígenas.
[11]
Muchas de las consultas del Banco Mundial en 1998 y
2001 se presentaron propuestas parecidas para facilitar la participación
indígena en el seguimiento de los proyectos y las políticas del
Banco (por ejemplo, en Brasil, Méjico, Filipinas, India y Bangladesh).
De igual manera, las comunidades de base han presionado al Banco
para su participación en el monitoreo local de proyectos específicos
– como el Proyecto de Manejo de Recursos Naturales en Colombia.
[12]
·
Participación de los pueblos indígenas en la gestión de proyectos/programas:
En la mayoría de las consultas
del Banco en 1998 y 2001 los participantes indígenas recomendaron
repetidamente la implementación de mecanismos de participación mejorados.
En algunos de los proyectos asistidos por el Banco, como
el del gasoducto de Bolivia-Brasil, las comunidades indígenas afectadas
han solicitado estar envueltas en la administración de los proyectos
que afectan sus comunidades, teniendo la garantía de que sus representantes
tengan el mismo poder ejecutivo de decisión y que puedan influenciar
el diseño y la implementación de los proyectos. Las solicitudes para estar envueltos en la gestión
de proyectos se realizaron en consultas regionales en Rusia, Filipinas,
Méjico y Perú en el año 2001.
[13]
·
Espacios permanentes para el diálogo con el grupo del Banco Mundial.
Además de proponer la directa y activa participación
de los pueblos indígenas en los proyectos y programas que los afectan,
se han hecho muchas propuestas para que se realice un diálogo continuo
y permanente con el Banco Mundial en relación con sus políticas
internas y externas, sus programas,
y cómo todo ésto afecta a los pueblos indígenas y sus territorios.
Esta propuesta se realizó en las Filipinas en 1998 durante
las primeras consultas del Banco en la revisón de la DO4.20, y fue
repetida en Rusia en 2001. Esta misma propuesta fue hecha por los participantes
indígenas durante una reunión con el vice-presidente Ian Johnson
en el Banco Mundial para tratar las preocupaciones existentes en
la revisión de la política del Banco en julio de 2002.
[14]
En todo caso se necesita una mayor discusión dentro de las organizaciones
indígenas para obtener un concenso en las propuestas para establecer
un diálogo permanente con el Grupo del Banco Mundial.
[2]
Sobre la manera como las campañas internacionales
han impactado las políticas y los proyectos del Banco Mundial
– véase http://www.bicusa.org/policy/projectcampaigns.htm.
Ver también, Fox, J y Brown, L D (1998) "Assessing the impact
of NGO advocacy Campaigns on World Bank Policies and Projects"
pp.485-551 en Fox J. A. y Brown L. D. (Eds.)(1998), The
Struggle for Accountability: The World Bank, NGOs, and grassroots
movements The MIT Press, Cambridge (MA) y London
[3]
World Bank, 2001, Making Sustainable
Commitments: an Environment Strategy for the World Bank July 2001:xvii.
[5]
Griffiths, T y Colchester M (2000) ) Los Pueblos Indígenas, Bosques y
el Banco Mundial FPP, Moreton-in-Marsh. Ver también Fox,
J y Gershman J (2000) “The World Bank and social capital: lessons
from ten rural development projects in the Phillipines and Mexico”
Policy Sciences 33(2000):399-419
[6]
See Griffiths, T (2002) “¿Hacia adelante
o hacia atrás? El Banco Mundial, los pueblos indígenas y el
desarrollo internacional” IWGIA
Newsletter No.1/2002:55-62 Ver también, Griffiths T y Colchester,
M (2000) Los Pueblos Indígenas,
Bosques y el Banco Mundial
FPP, Moreton-in-Marsh
[8]
1999 Annual Review of Development
Effectiveness OED, Washington
DC
[9]
World Bank, 2001, Making Sustainable
Commitments: an Environment Strategy for the World Bank July 2001: xviii.
[10]
Griffiths, T (1999) op.cit.
[14]
Ver la carta enviada al Sr. Ian Johnson con fecha de 1 de agosto de
2002 firmada por Héctor Huertas, Lourdes Tiban, José Carlos
Morales, Paulo Pankararu, Arlen Ribeira y Suhas Chakma.
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