Desde el sitio sagrado
de Tezpotlán uniendo nuestros corazones, pensamientos, sueños, experiencias y
luchas; comprometidos con la fuerza de la sabiduría de nuestros antepasados,
mujeres y hombres de pueblos indígenas de América, convocados por la Fundación
Rigoberta Menchú y la Universidad Nacional Autónoma de México, expresamos:
Haciendo uso de la
soberanía y libre determinación de nuestros pueblos, en el contexto de la lucha
de los 500 años de resistencia, y determinados a promover transformaciones
estructurales profundas, declaramos la Década de los pueblos indígenas en 1993,
que fue asumida por los Estados, Gobiernos y el Sistema de Naciones Unidas en
1994.
Afirmamos que aunque
estábamos conscientes que una década no es suficiente para cambiar las
relaciones históricas de colonización y opresión, ni erradicar las prácticas
racistas y de marginación a los cuales han sido sometidos nuestros pueblos; lo
consideramos como un significativo primer paso, en el establecimiento de una
nueva relación entre los pueblos indígenas, los Estados y las sociedades
nacionales.
La Década fue
concebida como una oportunidad, para generar y practicar nuevas relaciones
equitativas sociales, económicas, políticas y culturales entre Estados, pueblos
indígenas y sociedad en general. Sin embargo, el obstáculo mayor se reflejó en
los desencuentros conceptuales sobre pobreza, democracia, ciudadanía,
poder-gobernabilidad, desarrollo, seguridad que dan cuenta de la subordinación
colonial que sigue caracterizando a los Estados.
Diez años después
reconocemos la tarea inconclusa en la plena materialización en el
reconocimiento y ejercicio de nuestros derechos en el Sistema de las Naciones
Unidas; mientras los Estados y Gobiernos no asumieron su compromiso. Por su
lado las corporaciones transnacionales monopólicas, lejos de construir un
compromiso social, amenazan la vida y los derechos colectivos de nuestros
pueblos, al privilegiar sus desmesurados intereses particulares, legitimados
por los procesos de negociación de tratados comerciales, que subordinan a las
propias soberanías de los Estados.
Acogiendo el
persistente planteamiento de los pueblos indígenas, durante la Década, se
estableció el Foro Permanente sobre cuestiones indígenas en el seno de las
Naciones Unidas, con una representación paritaria de pueblos indígenas y
Estados. Se designó, además, el Relator Especial sobre derechos humanos de los
pueblos indígenas, debiendo en el futuro realizar esfuerzos que incorporen las
perspectivas y fortalezas de los pueblos indígenas.
No obstante los
primeros avances que se han dado, lamentamos la serie de obstáculos que han
limitado el cumplimiento de otros objetivos que se establecieron en la
Declaratoria del Decenio. Los pueblos indígenas hemos aceptado, que el
contenido aprobado por la Subcomisión de Prevención y Discriminación de las
Minorías sobre el Proyecto de Declaración de los Derechos de los Pueblos
Indígenas en la ONU, constituye las normas mínimas para defender la vida de
nuestros pueblos. Entre estos derechos colectivos fundamentales constan el de
la libre determinación, derechos territoriales, de los conocimientos colectivos
y recursos naturales, reconocimiento de los tratados y acuerdos suscritos entre
los pueblos indígenas y Estados, entre otros. La no adopción de la Declaración
durante la 1ª. Década, revela la falta de voluntad política de los Estados por
continuar desarrollando normativas internacionales de derechos humanos
relacionados con los pueblos indígenas. La ausencia de un instrumento
internacional de esa envergadura, alimenta la dispersión en la ejecución de
políticas en el seno de agencias e instancias del Sistema de las Naciones
Unidas, los Estados y Gobiernos, lo cual ha sido una constante a través de la
Década.
A pesar de algunos
avances jurídicos-constitucionales en gran parte de los países
latinoamericanos, en la práctica no se han traducido en políticas públicas, y
menos aún en políticas de Estado, lo cual ha dado lugar en algunos casos a
retrocesos en la implementación de los derechos, revitalización de las
políticas indigenistas, prácticas racistas y nuevas formas de exclusión.
Al finalizar la
década, continúa siendo un desafío, la construcción de Estados democráticos,
inclusivos, interculturales, equitativos sobre la base de un pacto social
genuino, que reconozca el derecho a la libre determinación de los pueblos
indígenas expresado a través de las diversas formas de autonomía o autogobierno
que los pueblos indígenas promueven, en el marco de los nuevos modelos de
Estado. Estas transformaciones requieren de la voluntad política de los Estados
que se expresa de la redistribución del poder político y reorientación de los
recursos presupuestarios, que permitan el desarrollo y el ejercicio pleno de
los derechos colectivos de los pueblos indígenas, especialmente la libre
determinación.
El proceso de lucha y
el establecimiento de la Década, nos ha dejado a los pueblos indígenas
lecciones y nuevas perspectivas. El nuevo escenario internacional demanda de
los pueblos indígenas, un reforzamiento de sus estrategias, la rearticulación
de espacios de concertación y reconstrucción de nuevos paradigmas, desde los
niveles comunales-locales, nacionales y globales, garantizando la generación y
ejercicio de autoridad, cohesión territorial, reconstitución de pueblos, que en
conjunto constituyen la fortaleza de los autogobiernos; considerando el rol de
las mujeres indígenas y el compromiso en la formación integral, espiritual y
política de las nuevas generaciones.
Afirmamos que los
avances que se han dado en la Década se deben a la lucha y presión ejercidos
por la participación y las capacidades propositivas de los pueblos indígenas.
El liderazgo de nuestros pueblos, desde las comunidades hasta el nivel
internacional, se ha colocado como una esperanza para la continuidad de la
lucha. Desde esa fortaleza, planteamos las siguientes recomendaciones.
RECOMENDACIONES PARA EL SISTEMA DE
NACIONES UNIDAS
1. Que la Asamblea General
de la ONU ratifique la 2ª. DÉCADA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS, recomendada por
ECOSOC.
2. Que el Foro
Permanente sobre cuestiones indígenas de la ONU, con la plena participación de
los pueblos indígenas, contribuya en la vigilancia y monitoreo para el cumplimiento
de las metas de la Década.
3. Que la Declaración
Universal sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas sea adoptada por la
Asamblea General en los primeros años del segundo Decenio, tomando en cuenta el
proyecto que ya ha sido aprobado por la subcomisión para la prevención de la
discriminación y la protección de las minorías de la ONU, y aceptada por miles
de pueblos indígenas del mundo, constituye las normas mínimas aceptables para
la vida, dignidad y bienestar de los pueblos indígenas del mundo.
4. Consideramos como
metas mínimas centrales para la 2ª. Década las siguientes: o Fortalecer los
mecanismos de protección y promoción de los derechos humanos de los pueblos
indígenas. o Seguimiento y monitoreo de los avances de la 1ª. Década. o Que en
el proceso de cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio, los Estados,
las agencias y órganos especializados de las Naciones Unidas asuman e
incorporen los criterios y definiciones de los pueblos indígenas, asegurando la
plena participación de dichos pueblos.
5. El Sistema de
Naciones Unidas y los Estados deben asegurar los recursos necesarios para el
efectivo funcionamiento de las instancias de participación de los pueblos
indígenas, así como la misma participación de los pueblos indígenas en las
actividades definidas en el Plan de Acción de la Década.
RECOMENDACIONES PARA LA CUMBRE
IBEROAMERICANA
1. Exhortar que los
Jefes de Estado y de Gobierno en la próxima Cumbre Iberoamericana a celebrarse
en Costa Rica, rindan un informe sobre el cumplimiento de los compromisos y
metas alcanzados en el marco del Decenio Internacional de los Pueblos
Indígenas.
2. Que los Jefes de
Estado y de Gobierno, honren su palabra a la mayor brevedad, en la
capitalización del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América
Latina y el Caribe.
RECOMENDACIONES PARA EL SISTEMA
INTERAMERICANO
1. Que la Organización
de Estados Americanos, OEA, en su próxima Asamblea declare el Decenio de los
Pueblos Indígenas de América.
2. Exigir la creación
de un Foro Permanente de los Pueblos Indígenas en el Sistema Interamericano
como un espacio de debate, diálogo, negociación, concertación y mediación a
escala continental.
3. Tomas las medidas
inmediatas para el cierre definitivo del Instituto Indigenista Interamericano y
la derogación de la Convención de Pátzcuaro.
4. Que en el proceso
de discusión y aprobación de la Declaración Americana de Derechos de pueblos
indígenas, asegure la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas
en términos de igualdad y dignidad, y señalamos que los pueblos indígenas, no
aceptaremos una Declaración que reduzca nuestros derechos más allá de las
normas mínimas consensuadas por los pueblos indígenas y aprobada por la
Subcomisión en el Proyecto de Declaración de la ONU.
RECOMENDACIONES PARA LOS ESTADOS
1. Que los Estados
adopten con la participación plena y efectiva de los pueblos indígenas, planes
de acción de la Década, estableciendo mecanismos de monitoreo y evaluación de
forma conjunta.
2. Que los Estados,
agencias y órganos especializados definan en conjunto con los pueblos indígenas
procedimientos, perfeccionamiento técnico de los criterios y boletas censales
para recopilar información estadística desagregada sobre pueblos indígenas
(basadas en identidad, idiomas, autoadscripción) para el monitoreo efectivo de
los programas desarrollados durante la Década.
3. Conformar comités
tripartitos (pueblos indígenas, Estado, Agencias del Sistema de Naciones
Unidas), para la formulación, monitoreo y evaluación de los planes del Decenio,
respetando la diversidad específica de cada uno de los pueblos.
4. Los Estados deben
implementar e informar sobre el grado de cumplimiento de las recomendaciones,
observaciones y planes de acción referidas a pueblos indígenas, establecidas
en: o Las Cumbres Iberoamericanas o La Conferencia Mundial contra el Racismo o
La Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible o La Cumbre Mundial sobre la
Sociedad de la Información o La Conferencia Mundial de Mujeres o La Conferencia
Mundial sobre Población y Desarrollo o Otras conferencias
5. Exigir a los
gobiernos divulgar y cumplir con las recomendaciones emitidas por Relatores
Especiales de la ONU como resultado de sus visitas, en temas relativos a los
pueblos indígenas; por lo tanto, exhortamos a los Gobiernos de Colombia,
México, Guatemala y Chile, cumplan con las recomendaciones emitidas por el
Relator Especial de los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos
Indígenas.
RECOMENDACIONES PARA LAS
INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR DE AMÉRICA
1. Exhortamos a las
Universidades e Instituciones Académicas a desarrollar programas y proyectos de
formación, investigación y difusión que contribuyan a la transformación de
nuestras sociedades en naciones equitativas e interculturales, fundamentado en
los avances de los derechos colectivos y conocimientos indígenas.
2. Que las
Universidades e Instituciones Académicas establezcan un vigoroso programa de
becas para jóvenes mujeres y hombres indígenas para garantizar su plena
formación, acompañado de procesos de transformación curricular que aseguren la
incorporación de enfoques interculturales desde los conocimientos y derechos de
los pueblos indígenas.
RECOMENDACIONES PARA LOS PUEBLOS
INDÍGNEAS
1. Fortalecer y
potenciar los espacios de comunicación y solidaridad entre los pueblos
indígenas para desarrollar e implementar sus estrategias comunes en función del
horizonte político que permita ejercer, de manera plena, sus derechos
colectivos.
2. Aprovechar las
tareas de la Década para consolidar y fortalecer la participación de los
pueblos indígenas en los diversos escenarios internacionales como la ONU y la
OEA, asumiendo responsabilidades con honestidad, transparencia, socializando
las informaciones a través de diversos medios con las comunidades y,
practicando los principios indígenas de solidaridad, ética y lealtad.
3. Fortalecer el
liderazgo internacional indígena a través de un programa de capacitación y
formación de cuadros indígenas; definir estrategias, metodologías y formas de
comunicación haciendo uso de medios propios y el acceso a medios masivos.
4. Definir estrategias
para la recuperación, sistematización de la sabiduría de las y los mayores,
transferencia de conocimientos, cultura y espiritualidad a nuevas generaciones
a través de programas propios de educación y capacitación.
5. Invitar a
representantes e instituciones de otros sectores de la sociedad civil;
profesionales, intelectuales, artistas, a sumarse al proceso de visibilización
de los pueblos indígenas y a la construcción de sociedad interculturales
equitativas.
6. Que las
organizaciones asuman sus derechos y ocupen los espacios que legítimamente les
corresponde en todos los niveles sociales y redoblen sus diversas formas de
lucha para la defensa y protección de sus derechos.
7. Que en la participación
de los pueblos indígenas se respeten los principios de equidad de género,
valorando la lucha y saberes de las mujeres indígenas.
8. Intensificar el
trabajo con la juventud y la niñez en lo referente a la identidad,
participación e involucramiento en la defensa de los derechos humanos y
libertades fundamentales de los pueblos indígenas.
9. Desarrollar
procesos de evaluación del impacto de la Década, y formular planes de acción
integrales a llevar a cabo en la 2ª. Década.
RECOMENDACIONES PARA EL SEGUIMIENTO
1. Invitamos a todas
las organizaciones, entidades, redes e instituciones de los pueblos indígenas
en los niveles locales, nacionales y continental a impulsar iniciativas que
contribuyan a materializar los objetivos de la 2ª. Década de los pueblos
indígenas.
2. Que la Iniciativa
Indígena por la Paz, la UNAM, CITI, Fundación Rigoberta Menchú, Fondo Indígena
y Enlace Continental de Mujeres Indígenas colaboren para una amplia
convocatoria, para la elaboración del Plan de Acción Indígena para el decenio
2005-2015.
3. Procurar la
constitución de un Observatorio Internacional, integrado por personalidades no
indígenas e indígenas, para el cumplimiento de los derechos de los pueblos
indígenas.
4. Reactivas y
fortalecer el espacio de Iniciativa Indígena por la Paz, con el mandato que fue
creado inicialmente, para el seguimiento de pueblos indígenas en zonas de
conflictos.
5. Diseñar a través de
un trabajo conjunto entre la UNAM, FRMT, otras universidad y el FI un Sistema
de Evaluación del Decenio (SED) desde el punto de vista de los pueblos
indígenas que permita una comparación de evaluaciones nacionales, regionales y
continentales, cuya ejecución funcione en las zonas: mesoamérica, andina y
amazónica.
En este 12 de octubre,
día de movilizaciones y resistencia de los pueblos indígenas del Continente,
nos comprometemos a ser ejemplos de unidad, a fortalecer la cohesión y
consolidar nuestras propias instituciones, concertar nuestros horizontes
políticos; definir, identificar y concretar renovados niveles de alianzas
estratégicas que se sumen al proceso de transformación que nos permita avanzar
hacia una nueva Década de Pueblos Indígenas.
Dado, en nombre de
nuestros heroicos antepasados y nuestras futuras generaciones.
Héctor Jorge Nahuel, ARGENTINA
Filiberto Penados, BELICE
Teresa Canaviri, BOLIVIA
Víctor Hugo Cárdenas, BOLIVIA
Marcos Terena, BRASIL
Kenneth Deer, CANADÁ
Luis Evelis Andrade, COLOMBIA
Donald Rojas, COSTA
RICA
Luis Alberto Macas, ECUADOR
Nina Pacari, ECUADOR
Andrea Carmen, ESTADOS
UNIDOS
Mililani Trask, ESTADOS
UNIDOS
Rigoberta Menchú Tum, GUATEMALA
Miriam Miranda, HONDURAS
Marcos Matías, MÉXICO
Margarita Gutiérrez, MÉXICO
Martha Sánchez, MÉXICO
Brooklyn Rivera, NICARAGUA
Mirna Cunningham, NICARAGUA
Atencio López, PANAMÁ
Tarcila Rivera, PERÚ