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Evaluacion Independiente acerca de:
Los Pueblos Indígenas, las Industrias Extractivas y el Banco Mundial

En abril de 2003, como parte de un proceso de evaluacion independiente para la Revision de las Industrias Extractives (RIE), la Fundacion Tebtebba y el Programa para los Pueblos de los Bosques convocaron un taller en Oxford, Reino Unido. Representantes de los pueblos indigenas presentaron sus propios casos de estudio en el taller con el fin de detallar sus experiencias con los prestamos del Banco Mundial para los sectores de gas, hidrocaburos y mineria. El contendido de los estudios de base fueron discutidos entre los participantes en el taller, que incluyeron voceros indigenas, ONGs de apoyo, la Persona Eminente de la RIE, personal del Banco Mundial, representantes de las industrias extractivas, y consejeros a la RIE.

La siguiente declaracion fue recopilado por los participantes indigenas involucrados en este proceso:

Declaración de los Pueblos Indígenas sobre Industrias Extractivas

Taller de Oxford acerca de Los Pueblos Indígenas, las Industrias Extractivas y el Banco Mundial, 13-15 de abril de 2003

Preámbulo:

Nuestro futuro como pueblos indígenas esta amenazado de muchas maneras por el desarrollo de las industrias extractivas.  Nuestras tierras ancestrales –tundras, tierras secas, pequeñas islas, bosques y montañas – las cuales son también ecosistemas importantes y críticos, han sido invadidos por proyectos de petróleo, gas y minería que están debilitando nuestra supervivencia misma.  La expansión e intensificación de las industrias extractivas, junto con la liberación de la economía, la agresión del libre comercio, el consumo extravagante y la globalización son las señales alarmantes de una ambición insostenible.

Acciones urgentes deben ser tomadas por todos a fin de detener y revertir la injusticia social y ecológica que surge por la violación de nuestros derechos como pueblos indígenas.

Nosotros, pueblos indígenas, damos la bienvenida a la iniciativa del Banco Mundial de llevar a cabo una revisión de las industrias extractivas.  Resaltamos que el propósito de esta revisión es evaluar si las industrias extractivas pueden contribuir a la reducción de la pobreza y al desarrollo sostenible y bajo que circunstancias.

Resaltamos que el ‘desarrollo sostenible’ esta basado en 3 pilares a los cuales debe dársele igual importancia si tal desarrollo va a ser equitativo.  Estos son el medio ambiente, la economía y los derechos humanos.  Resaltamos que este tema ya ha sido abordado por la Declaración de los Pueblos Indígenas de Kimberley en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible y por la Mesa Redonda entre el Banco Mundial y los Pueblos Indígenas llevada a cabo en Washington en Octubre 2002.  también llamamos la atención a los resultados del Talles sobre Pueblos Indígenas, Derechos Humanos e Industrias Extractivas organizado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra, en Diciembre 2001

Nosotros, pueblos indígenas, rechazamos el mito de la ‘minería sostenible’:  nosotros nunca  hemos experimentado a la minería como contribuidor del “desarrollo sostenible” en ninguna razonable definición. Mas bien nuestra experiencia nos demuestra que la exploración y la explotación de minerales, carbón, petróleo y gas nos traen serios problemas sociales y ambientales tan amplios y fatales que no podemos describir tal desarrollo como ‘sostenible’. Verdaderamente, mas que contribuir a la reducción de la pobreza, encontramos que las industrias extractivas están creando pobreza y divisiones sociales en nuestras comunidades, y mostrando una falta de respecto por nuestra cultura y nuestras leyes consuetudinarias.

Problemas Claves:

Nuestra experiencia de los proyectos de desarrollo en la minería, el petróleo y el gas ha significado:

  • La violación de nuestros derechos humanos básicos tales como matanzas, represión y asesinato de nuestros lideres.
  • La invasión de nuestros territorios y tierras y la usurpación de nuestros recursos.
  • Como consecuencia de la negación de nuestros derechos o control sobre nuestras tierras, incluyendo los recursos del subsuelo, nuestras comunidades y culturas, están literalmente minadas.
  • Muchas de nuestras comunidades han sido forzadas a desplazarse de sus tierras y han terminado seriamente empobrecidas y desorientadas.
  • Las industrias extractivas no son transparentes, y se reservan información importante y relevante a las decisiones que nos afectan.
  • Las consultas con nuestras comunidades han sido mínimas y medidas totalmente inadecuadas han sido tomadas para informarnos de las consecuencias de estos esquemas antes de que se implementen.
  • El consentimiento ha sido obtenido a través de coimas, amenazas, corrupción moral e intimidación.
  • Los proyectos  de minas, petróleo y gas han arruinado nuestros medios de subsistencia básicos, destrozado nuestras tierras, contaminado nuestros suelos y agua, dividido nuestras comunidades y envenenado las esperanzas de nuestras generaciones futuras. El desarrollo de estas industrias incrementa la prostitución, el juego, el alcoholismo, las drogas y el divorcio debido a los rápidos cambios en la  economía local.
  • Las mujeres indígenas han sufrido especialmente por la imposición de la cultura minera y la economía basada en el dinero.
  • Las industrias extractivas no quieren implementar recursos compartidos con las poblaciones indígenas sobre una base justa e igualitaria.

Estos problemas reflejan y forman parte de nuestra situación como pueblos indígenas. Nuestros pueblos son discriminados.  Aquellos que violan nuestros derechos lo hacen con impunidad. Corrupción y mal gobierno hacen parte de nuestra marginación legal y política.  Encontramos que las industrias extractivas empeoran nuestra situación, creando mayores divisiones entre ricos y pobres y un aumento de la violencia y represión en nuestras áreas.

Recomendaciones:

En vista de la experiencia y en línea con los principios precautelatorios:

¨      Llamamos a una moratoria de los proyectos mineros, de petróleo y gas que puedan afectarnos hasta que nuestros derechos humanos sean asegurados. Las concesiones existentes deben ser paralizadas.  No debería haber mas financiamiento de las instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial,  ni iniciativas de nuevas industrias extractivas por parte de los gobiernos, y ninguna inversión nueva por parte de las compañías hasta que el respeto por los derechos de los pueblos indígenas sea asegurado.

¨      Las prácticas destructivas, como el arrojo de desechos mineros en los ríos y las aguas submarinas y las minas de tajo abierto deben ser prohibidas.

¨      Mas aun, previamente a que nuevos proyectos e inversiones empiecen, nosotros demandamos –como muestra de buena fe- que gobiernos, compañías y agencias de desarrollo  reparen los daños y perdidas causadas por pasados proyectos mediante los cuales se nos han despojado de nuestras tierras y fragmentado nuestras comunidades.  Una compensación por daños comprende no solo la remuneración por perdidas económicas sino también las reparaciones por las perdidas sociales, culturales, ambientales que hemos padecido.  Deberían tomarse medidas para rehabilitar los medio ambientes, tierras de cultivo, bosques y paisajes degradados y restituir nuestras las tierras y territorios que nos han quitado.  Las promesas y compromisos hechos a nuestras comunidades deben ser cumplidos.  Mecanismos apropiados deben ser establecidos para abordar problemas pendientes con la total participación de los pueblos y comunidades afectadas.

¨      Cuando estas condiciones sean cumplidas, nosotros hacemos un llamado para un cambio en todo proyecto minero, petrolero y de gas futuro.  Todo futuro desarrollo de las industrias extractivas debe respaldar los derechos de los pueblos indígenas.

¨      Igualmente, las agencias de desarrollo internacionales deben requerir a los países prestatarios y a sus clientes del sector privado que respalden los derechos humanos en armonía con sus obligaciones internacionales. Las instituciones financieras internacionales y las agencias de desarrollo, como el Banco Mundial,  deben observar y ser obligados por el derecho internacional de maneras que los hagan legalmente responsables.

¨      Por derechos humanos, nos referimos a nuestros derechos establecidos al amparo del derecho internacional.  Nosotros defendemos nuestros derechos como inherentes e indivisibles y buscamos reconocimiento no solo de nuestros derechos sociales, culturales y económicos de manera integral pero también de nuestros derechos civiles y políticos.  El respeto por nuestros derechos es esencial si el concepto de ‘buen gobierno’ va a tener significado para nosotros.

¨      En particular llamamos al reconocimiento de nuestros derechos colectivos como pueblos a la autodeterminación, incluyendo una segura e integral medida de autogobierno y control sobre nuestros territorios, organizaciones y desarrollo cultural.

¨      Nosotros demandados el respecto por nuestro derecho a nuestros territorios, tierras y recursos naturales y bajo ninguna circunstancia debemos ser desplazados por la fuerza de nuestras tierras.  Todos los desarrollos propuestos que afecten nuestras tierras deben ser sujetos a nuestro libre, previo e informado consentimiento así expresado a través de nuestras instituciones representativas.  El derecho al libre, previo e informado consentimiento no debe interpretarse como un ‘veto’ al desarrollo sino que incluye el derecho de nuestros pueblos a decir ‘no’ a los proyectos que consideramos injuriosos para nosotros como pueblos.  El derecho debe hacerse efectivo a través de una adecuada información e implica un proceso de negociación entre los pueblos indígenas y los que llevan a cabo el desarrollo.  Mecanismos de reconsideración, de quejas, arbitraje y revisión judicial son requeridos.

¨      Educación y fortalecimiento de la capacidad institucional son necesarios para facilitar nuestra capacitación e información, de esta manera podemos participar efectivamente y tomar decisiones por nosotros mismos.

¨      Antes del inicio de los proyectos, problemas tales como la marginalización, la inseguridad de nuestros derechos a la tierra y la falta de documentos de ciudadanía deben ser tomados en cuenta.  Planes de Desarrollo de los Pueblos Indígenas (IPDPs) deben ser  formulados con las comunidades afectadas y los pueblos indígenas deben controlar los mecanismos de entrega de los beneficios del proyecto.

¨      No es suficiente el establecimiento de estándares voluntarios: se necesitan estandares obligatorios y mecanismos vinculantes.  Son necesarios acuerdos vinculantes y negociados entre los pueblos indígenas, los gobiernos, las compañías y el Banco Mundial.  Estos acuerdos pueden ser invocados en los tribunales si otro medio de reparación y resolución de conflictos falla. Políticas formales y procedimientos de apelación para asegurar la responsabilidad por las operaciones de los prestamos, la ayuda oficial, los programas de desarrollo y los proyectos deben ser desarrolladas.  Estas medidas de responsabilidad (accountability) deben ser formuladas con los pueblos indígenas con la perspectiva de asegurar nuestros derechos a través de la planificación estratégica en cada uno de los ciclos del proyecto.

¨      Deben ser establecidos mecanismos independientes de vigilancia,  que tengan credibilidad y sean accesibles a los pueblos indígenas,  con el objetivo de asegurar el cumplimiento por parte de todas las partes involucradas de las obligaciones y compromisos acordados.

¨      Las compañías que buscan invertir en proyectos de minería, petróleo o gas en nuestras tierras deben ser obligadas a tomar seguros (bonds) como garantías de reparaciones, en caso de daños a nuestra propiedad y a nuestros valores materiales e inmateriales, sitios sagrados y diversidad biológica.

¨      Nosotros reconocemos que muchas inversiones en la minería, el petróleo y el gas tienen sus orígenes en acuerdos de políticas nacionales, regionales e internacionales, que a menudo facilitan la relajación de leyes, reformas fiscales, la promoción de inversión extranjera y el proceso acelerado de entrega de concesiones a las industrias extractivas.  Agencias internacionales, como el Banco Mundial promueven tales casos a través del ajuste y los prestamos programático, a través de las intervenciones de la asistencia técnica, asistencia estratégica a países y reformas sectoriales.  Nuestra experiencia demuestra que a menudo estas política y reformas legales ignoran, reemplazan e incluso violan nuestros derechos constitucionales y nuestros derechos y libertades establecidos en el derecho nacional e internacional.  A menudo los impactos de estos desarrollos sobre los pueblos indígenas son ignorados durante la planificación nacional.

¨      Nosotros demandamos nuestro derecho a una participación igualitaria y efectiva en esos procesos de planificación y que estos tomen plena responsabilidad sobre nuestros derechos.  Dado el alcance territorial de estas estrategias nacionales, nosotros demandamos que agencias como el Banco mundial den igual atención a la aplicación de leyes y regulaciones existentes que respaldan nuestros derechos en la política y el dialogo nacional y los acuerdos financieros.  Agencias de desarrollo deben dar prioridad a asegurar nuestros derechos y asegurar que sean efectivamente implementados antes de facilitar el acceso a nuestras tierras a las corporaciones del sector privado como las industrias extractivas.  Leyes de minería que niegan nuestros derechos deben ser revisadas y reemplazadas.

¨      El Banco Mundial deben alentar a los estados miembros a cumplir sus obligaciones al amparo del derecho internacional de derechos humanos y las legislaciones nacionales existentes sobre los derechos de los pueblos indígenas.  Consistentes con el llamado de la “Asociación para la Acción” (Partnership into Action) por el Decenio de las Poblaciones Indígenas del Mundo de las Naciones Unidas, nosotros llamamos a una igualitaria participación de los pueblos indígenas en la formulación de las estrategias generales de asistencia a los países (Country Assistance Strategies) y particularmente en los Planes de Desarrollo de los Pueblos Indígenas.

¨      La reducción de la pobreza debe empezar por que los pueblos indígenas establezcan sus propias definiciones e indicadores de la pobreza, y particularmente abordando la exclusión y la falta de acceso a la toma de decisiones a todos los niveles.  La pobreza es mas que la falta de dinero y de recursos, esta también debe ser definida por el déficit y la falta de acceso a la toma de decisiones y a los procesos de gestión.  Las desigualdades sociales y ecologías y la injusticia  generan y perpetúan el empobrecimiento de los pueblos indígenas.

¨      Evaluaciones medio ambientales, sociales y culturales, independientes y participativas deben ser llevadas a cabo antes del inicio de los proyectos, y nuestras formas de vida deben ser respectada a lo largo de todo el ciclo del proyecto con el debido reconocimiento y respecto por nuestros sistemas matrilineales y la posición social de las mujeres.

¨      Como pueblos indígenas, nosotros no rechazamos el desarrollo pero demandamos que nuestro desarrollo sea determinado por nosotros mismos de acuerdo a nuestras propias prioridades.  El desarrollo sostenible de los pueblos indígenas es asegurado a través del ejercicio de nuestros derechos humanos y el disfrute del respecto y solidaridad entre los pueblos.  De esta manera nosotros somos fortalecidos para hacer nuestras propias contribuciones y jugar un rol vital en el desarrollo sostenible.

Un llamado por la Acción y la Solidaridad

Nosotros hacemos un llamado a la comunidad internacional y a los organismos regionales, gobiernos, sector privado, sociedad civil y todos los pueblos indígenas a unir sus voces a esta Declaración de los Pueblos Indígenas sobre Industrias Extractivas.

Nosotros hacemos un llamado al panel de revisión de la política del Banco Mundial sobre Industrias Extractivas a respaldar nuestras recomendaciones y llevar a cabo su implementación en las políticas, programas, proyectos y proceso del Grupo del Banco Mundial.

Nosotros también recomendamos una discusión de este tema en la próxima reunión del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas.  Nosotros hacemos un llamado al Foro Permanente para insistir sobre el respecto de nuestros derechos humanos por parte de las compañías, inversores, gobiernos y agencias de desarrollo involucradas en las industrias extractivas.  El Foro Permanente debe promover una comprensión de los impactos negativos de las industrias extractivas sobre nuestro bienestar económico, cultural, social y espiritual de los pueblos indígenas y establecer políticas de salvaguardias apropiadas.  El Banco Mundial, como parte de la familia de las Naciones Unidas, debe reportar al Foro sobre la manera como propone enmendar sus políticas sobre pueblos indígenas de conformidad con el derecho internacional y el reconomiento de los derechos indígenas. 

Nosotros también proponemos que discusiones sobre el tema de los “Pueblos Indígenas, los Derechos Humanos y las Industrias Extractivas” sean llevadas a cabo en el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas de las Naciones Unidas (UNWGIP) con miras a desarrollar nuevos estándares sobre esta materia, de conformidad con el mandato del Grupo de Trabajo.

Nosotros hacemos un llamado por procesos nacionales democráticos que revisen estrategias y políticas de las industrias extractivas con miras a la reorientación para asegurar el derecho sostenible.

Nosotros pedimos a todos los pueblos indígenas a unirse en solidaridad para abordar las amenazas globales que suponen las industrias extractivas.

15 Abril de 2003
Oxford, Gran Bretaña
 

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