|
Consulta de los Pueblos Indígenas sobre el Derecho a
la Alimentación:
Una Consulta Global
Atitlán,
Sololá, Guatemala, abril 17 - 19, 2002
Nosotros, los
representantes y autoridades de Pueblos, Naciones y organizaciones de los
Pueblos Indígenas provenientes de 28 países de todas las regiones del mundo y
diversos sectores de los mismos, como agricultores, cazadores, recolectores,
pescadores, de pastoreo y otros, nos hemos reunido en Panajachel, Sololá,
alrededor del Lago de Atitlán, en Guatemala, con el objetivo de:
1.
Conocer las dificultades que enfrentan los Pueblos
Indígenas en materia alimentaria.
2.
Definir elementos comunes entre los Pueblos Indígenas:
Ø
Plantear ante los Estados para hacer cumplir el
Derecho a la Alimentación conforme a las aspiraciones de dichos Pueblos; y,
Ø
Fortalecer enlaces de cooperación entre los Pueblos
Indígenas.
3.
Formular una estrategia desde la visión de los Pueblos
Indígenas, con el fin de hacer propuestas a los Estados y a la comunidad internacional
para superar las dificultades encontradas en Seguridad y Soberanía Alimentaria.
Agradecemos a los
Pueblos Indígenas de Guatemala, en particular, al Pueblo Maya Kaqchikel por su
hospitalidad y generosidad de albergar a las diferentes delegaciones presentes
en este Cónclave.
Habiendo conocido
que en Guatemala existe una situación de miseria, pobreza extrema, además de
los muertos por hambre que día a día sufren niños, hombres y mujeres, realidad
que se refleja en la memoria del Primer Encuentro Nacional Indigena sobre
Seguridad Alimentaria realizada el 5 de abril del año 2002, en la ciudad de
Guatemala, que presenta algunos datos como los siguientes: que en un período de
2 semanas murieron 41 personas por hambre; el 44% del territorio nacional se considera
de miserable y de alto riesgo de morir por hambruna; apareciendo en orden de
extrema pobreza los siguientes departamentos: San Marcos 86.66%, Totonicapán
85.62%, Quiché 86.66%, Huehuetenango 77.85%, Alta Verapaz 76.40%, Sololá
76.36%, Jalapa 72.59%, Jutiapa 63.88%; Santa Rosa 62.07% y Quetzaltenango
60.67%.
La situación
descrita anteriormente nos preocupa y la deploramos ya que refleja la realidad
de muchos de los Pueblos Indígenas a nivel mundial y el riesgo que muchos otros
puedan padecer el mismo problema.
Reconocemos que
como Pueblos Indígenas, estamos en mayor riesgo de sufrir las consecuencias de
la Inseguridad Alimentaria. Subrayamos, por ejemplo, que el Banco Mundial en su
estudio sobre “Pueblos Indígenas y Pobreza,” identifican a nuestros Pueblos
como los más pobres entre los pobres.
Los diversos
Pueblos Indígenas participantes en esta Consulta Internacional hemos
intercambiado puntos de vista, experencias y realidades. Alarmados de la
creciente inseguridad alimentaria, hambruna y desnutrición lo que es una
realidad colectiva de nuestros pueblos,
Declaramos:
ACORDAMOS que el contenido del derecho a la alimentación
de los Pueblos Indígenas es colectivo y basado en nuestra relación especial
espiritual con la Madre Tierra, nuestras tierras y territorios, medio ambiente
y recursos naturales que proveen nuestra alimentación tradicional. Subrayando
que las medidas de subsistencia de los Pueblos Indígenas nutren nuestras
culturas, idiomas, vida social, cosmovisión y especialmente nuestra relación
con la Madre Tierra. Enfatizando que la negativa del derecho a la alimentación
de los Pueblos Indígenas es la negativa, no solo de nuestra sobrevivencia
física, sino también la negativa de nuestra organización social, nuestras
culturas, tradiciones, idiomas, espiritualidad, soberanía e identidad total. Es
la negativa de nuestra existencia colectiva indígena.
TOMAMOS EN CUENTA que el derecho al desarrollo
es un derecho colectivo de pueblos así como de individuos, y que el derecho a
la alimentación forma parte del proceso de desarrollo con lo cual se crean las
condiciones para el goce de todos los derechos humanos, las libertades
fundamentales y el bienestar.
RECORDAMOS que el Plan de Acción y la
Declaración de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (1996) declaró que “la
seguridad alimentaria significa el acceso para todas las personas a alimentos
suficientes, sanos y nutritivos para satisfacer sus necesidades de dieta y
preferencias alimentarias para vivir una vida activa y saludable.”
RECORDAMOS que la Soberanía Alimentaria
es el derecho de los Pueblos de definir sus propias políticas y estrategias
para la producción, distribución y consumo sustentable de alimentos, respetando
sus propias culturas y sus propios sistemas de manejo de recursos naturales y
áreas rurales. La Soberanía Alimentaria se considera como una precondición de
la Seguridad Alimentaria.
CONSIDERAMOS que el artículo 5 de la
Declaración sobre el Derecho al Desarrollo (1986) define como una injusticia
fundamental contra el cual los Estados deben tomar medidas enérgicas “la
negativa a reconocer el derecho fundamental de los Pueblos a la libre
determinación.”
TENEMOS EN CUENTA que el Artículo 1 en Común
del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, así como el Pacto
Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales reconocen que todos los Pueblos en virtud del derecho
a la Libre Determinación, pueden establecer e implementar su propio desarrollo
económico, social y cultural, y sus propias estrategias al desarrollo, en base
a su propia visión. Además, “en ningún caso podrá privarse a un Pueblo de sus
propias medidas de subsistencia.”
RECONOCEMOS que para los Pueblos
Indígenas los derechos a la tierra, agua y territorio, igual como el derecho a
la libre determinación, son imprescindibles para la plena realización de
nuestra Seguridad y Soberanía Alimentaria.
SEÑALAMOS que los Estados partes de la
Primera Cumbre Mundial sobre la Alimentación, en su Declaración y Plan de
Acción, Compromiso I, Objetivo 1.1 (d) se comprometen a reconocer y apoyar a
los Pueblos Indígenas y sus comunidades en la búsqueda de su desarrollo
económico y social con pleno respeto de su identidad, tradiciones, formas de
organización social y valores culturales. También notamos que los Estados partes
se comprometieron a reducir a la mitad el número total de seres humanos que
sufren hambre y desnutrición hacia el año 2015. Lamentamos que estas
situaciones no se han reducido suficientemente, y que para los Pueblos
Indígenas ha ido en crecimiento el sufrimiento de la hambruna y desnutrición.
Habiendo consultado
y analizado la situación que viven los Pueblos Indígenas de diversas partes del
mundo en la situación de Seguridad y Soberanía Alimentaria y otros aspectos
relacionados con la vida y el desarrollo de dichos pueblos, se identificaron
los siguientes obstáculos a nuestra Seguridad y Soberanía Alimentaria:
Obstáculos a nuestra seguridad y soberanía alimentaria
1. La implementación y dominación de la
globalización y libre comercio, que actúa sin límite ni moral en el despojo de nuestras
tierras, territorios y otros recursos necesarios para nuestra Seguridad y Soberanía
Alimentaria.
2. La imposición de los modelos industriales por parte de los gobiernos,
particularmente en la agricultura industrializada de
monocultivos que causan la erosión de la diversidad genética y la consecuente pérdida de nuestras
semillas, especies y razas de animales que solo empobrecen nuestras tierras, generando
la emigración creciente de miembros de nuestras comunidades a las urbes en busca de
trabajo que no existe, y la adopción de modelos ajenos de mercados que nos imponen
alimentos que no nos nutren, sino que nos causan enfermedades y todo tipo de
problemas de salud y desarrollo físico de nuestros niños.
3. La extensión de los derechos de propiedad
intelectual a favor de las corporaciones transnacionales ha incrementado la
biopiratería y la apropiación ilícita de nuestra diversidad biológica y conocimientos
tradicionales, así como la introducción de transgénicos que nos están causando la
pérdida de nuestros alimentos tradicionales, de nuestra salud, de nuestra relación con la
Madre Tierra, plantas y medicinas tradicionales y de nuestras propias culturas.
4. La imposición creciente del uso de pesticidas
y abonos químicos que envenenan a la Madre Tierra, las comunidades que la
trabajan y los recursos de alimentación del que dependen los Pueblos Indígenas en todas
partes del mundo, afecta la producción alimentaria y por ende la nutrición y la
salud, la cual incide en la morbilidad y mortalidad, en particular de nuestras
mujeres y niños.
5.
La imposición de proyectos estatales no sustentables y
de empresas privadas que se llevan a cabo en nuestros territorios sin
consulta ni consentimiento previo, y que no toman en cuenta los derechos y valores de
los pueblos indígenas afectados.
6.
Las políticas y exigencias de los organismos
financieros internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional (FMI),
el Banco Mundial (BM), y el Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID), y sus programas de reajuste estructural.
7.
La militarización y represión en territorios
indígenas, en particular el Plan Colombia y la fumigación de cultivos indígenas
que se está expandiendo como política en otros países de la región.
8.
Las políticas nacionales que imponen modelos y
prácticas que resultan ser inadecuadas y excluyentes. Estos modelos y prácticas
resultan en la pérdida de nuestras tierras y territorios, así como de nuestra
identidad colectiva Indígena, generando más inseguridad alimentaria.
Por lo anterior, RESOLVEMOS:
A nivel internacional:
1.
HACER UN LLAMADO a la adopción inmediata del Proyecto
Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en su texto original
que se discute en Naciones Unidas.
2.
HACER UN LLAMADO a todos los Estados para la
ratificación del Convenio sobre la Eliminación de Tóxicos Orgánicos
Persistentes y los Protocolos de Kyoto sobre Cambio Climático.
3.
HACER UN LLAMADO que los gobiernos ratifiquen e implementen el Convenio 169 de
la OIT, a pesar de sus límites, como un paso hacia el reconocimiento pleno de
los derechos de los Pueblos Indígenas.
4.
RECOMENDAR a la Cumbre Mundial sobre Alimentación: 5
Años Después, a la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, y a la
Reunión Panamericana de Semillas y Seminario Mundial de Transgénicos, el pleno
reconocimiento de los derechos a la Seguridad y Soberanía Alimentaria de los
Pueblos Indígenas, y la eliminación de los obstáculos que limitan el acceso a
los recursos necesarios para nuestra existencia como Pueblos.
5.
RECOMENDAR que la Cumbre Mundial sobre Alimentación: 5
Años Después, la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, y los Estados partes, insistan ante las
instancias internacionales de comercio y financiamiento que reconozcan,
respeten y cumplan con los derechos
humanos, económicos, sociales y culturales, particularmente con los
derechos de los Pueblos Indígenas.
6.
RECOMENDAR que la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo
Sostenible y los Estados partes prioricen como fundamental el derecho a la
alimentación, la salud y la educación desde el punto de vista de los valores y
cosmovisión de los Pueblos Indígenas, en el proceso de desarrollo.
7.
RECOMENDAR que la Comisión sobre Desarrollo Sostenible
de las Naciones Unidas y la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentacion (FAO):
a.
Apoyen a las campañas elaboradas por los Pueblos
Indígenas para informar a nuestras comunidades
sobre nuestros Derechos a la Alimentación, al Desarrollo y nuestros
Derechos Sociales, Culturales, Económicos y Políticos;
b.
Apoyen a nuestros propios sistemas y redes diseñados
para mejorar la diseminación de los resultados de nuestras investigaciones, y
de información existente sobre impactos de los tóxicos, químicos, manipulación
genética, etc.
c.
Informen períodicamente a las organizaciones y
autoridades indígenas involucradas en el tema alimentario en todos los países,
utilizando los medios más accesibles a todas las comunidades, aplicando los
idiomas apropiados.
8.
RECOMENDAR que la FAO establezca un grupo de trabajo
abierto para que los Pueblos Indígenas puedan consultar la elaboración e
implementación de políticas que afecten
la Seguridad y Soberanía Alimentaria de los mismos.
9.
EXIGIR la eliminación de las políticas de desarrollo
impuestas por los Estados en contra de la vida, filosofía, cosmovisión,
principios y derechos inherentes a las colectividades de los Pueblos Indígenas
en las diferentes regiones del mundo.
10.
EXIGIR la no privatización del agua, el cual es un
elemento sagrado para los Pueblos Indígenas, esencial en la agricultura y para
mantener nuestra Seguridad y Soberanía Alimentaria.
11.
EXIGIR el cese de las políticas de despojo y
usurpación de nuestras tierras y territorios, así como de nuestros recursos
naturales, necesarios para el goce de nuestro derecho a una adecuada
alimentación. Además exigimos detener la destrucción acelerada del medio
ambiente.
12.
EXIGIR el cese de apropiación de los conocimientos,
prácticas y sistemas de innovación de los Pueblos Indígenas y de los recursos
genéticos asociados, además exigimos la prohibición de los patentes sobre toda
forma de vida y de tecnologías perversas como el "Terminador."
13.
EXIGIR que los gobiernos y corporaciones
transnacionales informen verídicamente a los Pueblos Indígenas, de forma
comprensivo en sus idiomas apropiados, sobre la producción, uso, transporte y
exportación de contaminantes que afectan a los sistemas alimentarios, medio
ambientales y salud de los Pueblos Indígenas.
14.
EXIGIR que los gobiernos prohiban la producción y aplicación de pesticidas,
abonos químicos, y otras substancias consideradas peligrosas para la salud
humana, particularmente los que ya están prohibidas en otros países.
15.
EXIGIR la participación plena de los Pueblos Indígenas
en el desarrollo de mecanismos para la distribución y tenencia equitativa de
la tierra y control de los recursos naturales necesarios
para nuestra Seguridad y Soberanía Alimentaria, sin poner en riesgo la pérdida
de la tenencia de la tierra y otros
recursos de los Pueblos Indígenas.
16.
EXIGIR que las legislaciones, instituciones y
políticas públicas de los Estados reconozcan y apoyen los sistemas de los
Pueblos Indígenas, como los de producción agrícola, pesca, caza, recolección,
prácticas de pastoreo y crianza de animales, al igual que nuestras propias
prácticas económicas y políticas.
17.
EXIGIR que la protección de los conocimientos
tradicionales se haga de acuerdo a la cosmovisión, valores y necesidades de los
Pueblos Indígenas y que consideren nuestras leyes consuetudinarios.
18.
EXIGIRr el respeto a la espiritualidad y la religión
tradicional de los Pueblos Indígenas, como parte esencial para el desarrollo y
ejercicio de nuestros derechos, particularmente la ritualidad que tiene
relación con los conocimientos sobre los cultivos, producción, Seguridad y
Soberanía Alimentaria.
Nos comprometemos:
A nivel local/comunitario:
1.
Revitalizar las Cosmovisiónes de los Pueblos
Indígenas;
2.
Iniciar un proceso de descolonización a lo interno de
nuestras comunidades incluyendo la
educación con pertinencia cultural;
3.
Fortalecer los sistemas tradicionales de producción de
nuestros alimentos y la economía familiar y comunitaria;
4.
Proveer a las familias y comunidades información sobre
el beneficio del consumo de los
alimentos tradicionales;
5.
Proveer información sobre los riesgos a la salud de
consumir alimentos ajenos o no tradicionales, incluso los producidos con
químicos y los alimentos transgénicos.
A Nivel Nacional y Regional:
1.
Crear redes de comunicación, información, capacitación
y coordinación entre nuestros Pueblos Indígenas sobre la Soberanía y Seguridad
Alimentaria;
2.
Fortalecer la cooperación y solidaridad a nivel
nacional y regional, para reivindicar los lazos políticos, culturales, sociales
y económicos, y la unidad entre los Pueblos y Naciones Indígenas;
3.
Crear redes de solidaridad entre productores y
consumidores de productos tradicionales;
4.
Buscar enlaces constructivos con la sociedad civil;
5.
Elaborar programas de desarrollo propios para alcanzar
la Libre Determinación de nuestros pueblos y evitar dependencias impuestas por
las agencias financieras internacionales como: BID, USAID, BM, entre otros;
6. Promover procesos
indígenas autónomos dirigidos al desarrollo de sistemas de protección de los
conocimientos prácticos y sistemas de innovación que reflejen sus valores,
prioridades, necesidades y cosmovisiones;
7. Nacionalizar e
internacionalizar la problemática de la Seguridad y Soberanía Alimentaria, en
forma organizada y representativa a nivel nacional y regional para su
tratamiento desde su propia forma de pensar, sentir y actuar de los Pueblos
Indígenas;
8. Difundir los resultados de esta consulta y
la Declaración de Atitlán en las Cumbres Mundiales, otras instancias y mecanismos
internacionales, nacionales y regionales.
También hacerlo en nuestras comunidades, organizaciones, Pueblos
Indígenas y a la Sociedad Civil;
9. Desarrollar un Plan de Acción Global de los
Pueblos Indígenas sobre Seguridad y Soberanía Alimentaria.
Por ultimo:
Los participantes en esta Consulta
SOLICITAMOS que el Consejo Internacional de Tratados Indios, CITI, establezca y
coordine un mecanismo para la diseminación de información y otros aspectos de
seguimiento a las recomendaciones y decisiones de este Cónclave.
SOLICITAMOS al Foro
Permanente sobre Asuntos Indígenas, que acepte y proponga esta declaración ante las Cumbres Mundiales e
instancias del Sistema de las Naciones Unidas para que sean incorporadas en los
planes de acción y políticas respectivas.
Iximulew, job' Imox, Oxi' Kej
Panajachel, Sololá, Guatemala, 19 de abril de 2002.
|