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Un grupo de trabajo del CDB acuerda la elaboración de un nuevo plan de acción para la utilización sostenible consuetudinaria de recursos biológicos

En una reunión reciente del Grupo de trabajo del Convenio sobre la Diversidad Biológica dedicado a los conocimientos, las innovaciones y las prácticas tradicionales (Grupo de trabajo sobre el artículo 8 j] y disposiciones conexas), que se celebró en Montreal, Canadá del 31 de octubre al 4 de noviembre de 2011, el Forest Peoples Programme o FPP (Programa para los pueblos de los Bosques) y socios de comunidades indígenas y locales, junto con el Foro Internacional Indígena sobre Biodiversidad (IIFB por sus siglas en inglés) mantuvieron debates con delegados y otros asistentes sobre la elaboración de un nuevo «plan de acción para la utilización sostenible consuetudinaria». La idea es que este plan de acción pase a ser uno de los principales componentes del ya existente programa de trabajo que tiene como fin preservar, respetar y mantener los conocimientos, innovaciones y prácticas tradicionales de los pueblos indígenas y las comunidades locales que están relacionados con la utilización sostenible de la diversidad biológica y su conservación.

Le Groupe de travail de la CDB accepte le développement d’un nouveau Plan d’action sur l’utilisation coutumière durable des ressources biologiques

Lors de la rencontre récente du Groupe de travail sur les savoirs traditionnels, les innovations et les pratiques (article 8(j) et dispositions connexes) de la Convention sur la diversité biologique (CDB), qui s’est tenue à Montréal, au Canada, du 31 octobre au 4 novembre 2011, le Forest Peoples Programme et ses partenaires  provenant de communautés autochtones et locales, avec le Forum international des peuples autochtones sur la biodiversité (FIAB), ont entamé des discussions avec les délégués et d’autres participants concernant le développement d’un nouveau « Plan d’action sur l’utilisation coutumière durable ». Ce Plan d’action a pour objectif de devenir une nouvelle composante essentielle du Programme de travail existant qui sert à protéger, respecter et conserver les savoirs traditionnels, innovations et pratiques des peuples autochtones et des communautés locales en matière d’utilisation durable et de conservation de la biodiversité.

La Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo apoya al Forest Peoples Programme para ayudar a comunidades forestales afectadas por la REDD en la República Democrática del Congo

En lo que se refiere a la riqueza de los recursos naturales, la República Democrática del Congo (RDC) es uno de los países más ricos de África. Sin embargo sus ciudadanos se cuentan entre  los más pobres del mundo. Aquí viven algunas de las comunidades más empobrecidas y políticamente marginalizadas: comunidades indígenas y forestales locales. Dependen principalmente de los bosques y otros recursos naturales para asegurar  su forma de vida básica: la caza y la recolección de subsistencia en los bosques, y la agricultura a pequeña escala. Actualmente estos pueblos de los bosques tienen muy poca o ninguna influencia en las decisiones nacionales y provinciales sobre la forma en que los grupos comerciales o de conservación van a utilizar sus tierras consuetudinarias, y a menudo los intereses de esos grupos no coinciden con las necesidades, las prioridades y los derechos humanos básicos de las comunidades forestales.

La RDC tiene abundantes recursos naturales y una enorme diversidad biológica forestal. Desde el período colonial sus bosques se han visto sometidos a numerosas presiones por parte de empresas comerciales, entre ellas madereras, mineras, de exploración petrolera y agroindustriales. Muchos millones de hectáreas de bosques de la RDC ya han sido explotados con fines madereros y mineros, y hay planificados muchos más proyectos de explotación. Entre ellos se incluye un enorme proyecto de infraestructura para conectar distintos puntos de un país del tamaño de Europa occidental, así como gigantescas plantaciones de palma de aceite y otros cultivos.

L’Agence suédoise pour le développement international soutient le Forest Peoples Programme afin d’aider les communautés des forêts affectées par REDD en République démocratique du Congo

Sa dotation en ressources naturelles fait de la République démocratique du Congo (RDC) l’un des pays les plus riches d’Afrique. Néanmoins, ses citoyens sont au nombre des plus pauvres du monde. Des personnes parmi les plus démunies et les plus marginalisées politiquement vivent ici, issues des communautés forestières autochtones et locales. Ces communautés sont tributaires principalement des forêts et d’autres ressources naturelles pour assurer leurs moyens d’existence essentiels, au moyen de la chasse, de la cueillette de subsistance et de l’agriculture à petite échelle. Ces peuples de la forêt n’ont actuellement que très peu, voire aucune influence, sur les décisions nationales et provinciales concernant la façon dont leurs terres coutumières seront utilisées par des groupes commerciaux ou de conservation, dont les intérêts sont souvent opposés aux besoins, priorités et droits humains élémentaires des communautés des forêts.

Les forêts de la RDC contiennent une grande richesse de ressources naturelles et une biodiversité extrêmement élevée. Depuis la période coloniale, ses forêts ont été soumises à de nombreuses pressions des entreprises commerciales, notamment à l’exploitation forestière et minière, à l’exploration du pétrole et à l’agro-industrie. Des millions d’hectares de forêts de la RDC ont déjà fait l’objet d’une exploitation forestière et minière, et de nombreux projets de développement existent, notamment un projet géant d’infrastructures visant à relier un pays de la taille de l’Europe occidentale à d’énormes plantations de palmier à huile et d’autres biens.

Próximas reuniones del Convenio sobre la Diversidad Biológica con temas relevantes para los pueblos indígenas

En dos reuniones del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) programadas para las dos primeras semanas de noviembre en Montreal, Canadá, se abordarán cuestiones relevantes para los pueblos indígenas:

- la séptima reunión del Grupo de trabajo especial de composición abierta sobre el artículo 8 j) y disposiciones conexas, 31 de octubre - 4 de noviembre de 2011, (WG8(j)-7) y

- la decimoquinta reunión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico, 7 – 11 de noviembre de 2011 (OSACTT-15).

Prochaines réunions de la Convention sur la diversité biologique traitant de questions pertinentes pour les peuples autochtones

Deux réunions de la Convention sur la diversité biologique (CDB) traitant de questions pertinentes pour les peuples autochtones sont prévues à Montréal, au Canada, les deux premières semaines de novembre :

- septième réunion du Groupe de travail spécial à composition non limitée sur l’article 8(j) et les dispositions connexes, 31 octobre - 4 novembre 2011, (WG8(j)-7)

- quinzième réunion de l’Organe subsidiaire chargé de fournir des avis scientifiques, techniques et technologiques, 7 - 11 novembre 2011 (SBSTTA 15).

E-Boletín FPP Octubre 2011 (PDF Version)

Estimados amigos:

Tanto en África, como en Asia y en Latinoamérica los pueblos de los bosques están alzando su voz contra las continuas violaciones de sus derechos impuestas por planes de desarrollo y conservación que hacen caso omiso de sus intereses y les niegan su derecho a opinar. Estos pueblos van más allá de la resistencia, insistiendo en sus propias formas de manejar sus vidas, sus tierras y sus bosques.

FPP Bulletin d'Information Octobre 2011 (PDF Version)

Chers amis,

Que ce soit en Afrique, en Asie ou en Amérique latine, les peuples des forêts s’élèvent contre les violations continues de leurs droits, imposées par des projets de développement et de conservation qui ne tiennent aucun compte de leurs intérêts et ne leur accordent pas la parole. Leur position va au-delà de la résistance et met l’accent sur leurs propres modes de gestion de leurs vies, de leurs terres et de leurs forêts.

Estudios de CIFOR y el Banco Mundial evaluados por expertos revelan que los bosques gestionados por comunidades son mejores para la conservación que las áreas estrictamente protegidas

Dos estudios publicados recientemente y examinados por expertos indican que las medidas estrictas de conservación son menos eficaces a la hora de reducir la deforestación que los bosques comunitarios que son gestionados y controlados por pueblos indígenas y comunidades que dependen de ellos, lo cual se ha podido apreciar en bosques sometidos a diferentes sistemas de utilización (p. ej. de las categorías V y VI de la UICN).

Uno de esos estudios, realizado por Porter-Bolland et al. de CIFOR (sólo disponible en inglés), es un análisis estadístico de las tasas de deforestación anuales notificadas en estudios de 73 casos de los trópicos. El análisis revela que la deforestación es considerablemente inferior en bosques gestionados por comunidades que en bosques estrictamente protegidos.

El otro es un estudio de la pérdida de bosques realizado por el Grupo Independiente de Evaluación del Banco Mundial (escrito por Nelson y Chomitz, sólo disponible en ingls) que revela que algunos bosques gestionados por comunidades están ubicados en zonas sometidas a mayores presiones de deforestación que las áreas estrictamente protegidas. Teniendo eso en cuenta, los autores concluyen que los bosques gestionados por comunidades son mucho más eficaces a la hora de reducir la deforestación que las áreas estrictamente protegidas (véase la tabla resumida, pág. 9). En los casos en que hay datos disponibles, los autores han descubierto que las zonas forestales gestionadas y controladas por pueblos indígenas son aún más eficaces.

Des études du CIFOR et de la Banque mondiale (évaluées par les pairs) constatent que les forêts gérées par les communautés bénéficient plus à la conservation que des aires protégées strictes

Deux études, récemment publiées et évaluées par les pairs, indiquent que la conservation stricte est moins efficace pour réduire la déforestation que les forêts communautaires gérées et contrôlées par les peuples autochtones et les communautés tributaires des forêts avec de utilisations multiples (par ex. catégories V et VI de l’UICN).

L’étude de Porter-Bolland et al. du CIFOR (disponible en anglais seulemente) est une analyse statistique des taux de déforestation annuels reportés dans 73 études de cas menées dans les tropiques. Elle constate que la déforestation est significativement inférieure dans les forêts gérées par les communautés que dans les forêts faisant l’objet d’une protection stricte.

L’autre étude concernant le recul de la forêt, menée par le Groupe indépendant d’évaluation de la Banque mondiale (réalisée par Nelson et Chomitz, disponible en anglais seulemente), indique que certaines forêts gérées par les communautés sont situées dans des zones soumises à des pressions liées à la déforestation plus fortes que les aires strictement protégées. En prenant cela en compte, l’étude observe que les forêts gérées par les communautés sont beaucoup plus efficaces dans la réduction de la déforestation que les aires strictement protégées (voir tableau récapitulatif, p. 9). Là où des données sont disponibles, l’étude constate que les zones forestières gérées et contrôlées par les peuples autochtones sont encore plus efficaces.

¿Podría la reforma agraria triunfar donde ha fracasado la conservación?

Las organizaciones de conservación han hecho grandes progresos  hacia el reconocimiento de  que las áreas protegidas deben respetar los derechos de los pueblos indígenas según están consagrados en el derecho internacional, incluido el derecho a dar o denegar su consentimiento libre, previo e informado para el establecimiento de nuevas áreas protegidas en sus territorios consuetudinarios. Sin embargo, en la práctica las organizaciones de conservación con frecuencia no le permiten  a los pueblos locales el uso de r los bosques y otros recursos, y solo les consultan después de haber preparado los planes de gestión de los recursos, en lugar de haberlos escrito conjuntamente.

Les réformes foncières pourraient-elles aboutir là où la conservation a échoué ?

Les organisations de conservation ont fait un grand pas en avant vers la reconnaissance du fait que les aires protégées doivent respecter les droits des peuples autochtones tels que consacrés par le droit international, notamment le droit d'accorder ou non leur consentement libre, préalable et éclairé à l'établissement de nouvelles aires protégées sur leurs territoires coutumiers. Néanmoins, dans la pratique, les organisations de conservation continuent souvent d'exclure la population locale de l'utilisation des ressources forestières et des autres ressources, et ne la consulte qu'après avoir déjà rédigé des plans de gestion, au lieu de les rédiger ensemble.

Artículo de una autora invitada de la Nación Nishnawbe Aski de Canadá - Expropiación de tierras indígenas para áreas protegidas designadas por el Gobierno de Canadá al norte de Ontario

En su informe de junio de 2011  la Auditora General de Canadá comentó que las condiciones de vida en las reservas de las Naciones Originarias siguen siendo mucho peores que en el resto de Canadá. Reflexionando sobre sus diez años en el puesto, opinó que se necesita un cambio fundamental para poder abordar esta cuestión. Canadá ratificó por fin la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (DNUDPI)  en 2010, después de ser uno de los cuatro gobiernos que votaron en su contra cuando pasó por la Asamblea General en 2007.  

Article invité : la Nation Nishnawbe Aski du Canada - "Expropriation des terres autochtones pour les aires protégées désignées par le gouvernement au nord de l’Ontario, Canada"

La vérificatrice générale du Canada indiquait dans son rapport de juin 2011 que les conditions de vie dans les réserves des Premières Nations étaient toujours bien plus dures qu’ailleurs au Canada. Revenant sur ses dix années d'exercice, elle affirmait qu’un changement capital s'imposait pour résoudre ce problème. En 2010, la Canada a enfin approuvé la Déclaration des Nations Unies sur les droits des peuples autochtones (UNDRIP) après avoir été l’un des quatre gouvernements à voter contre son adoption lors de l’Assemblée Générale en 2007.