Brasil 2018 - un rayo de esperanza en tiempos difíciles

Joênia Wapixana

Joênia Wapixana - Image Credit El Pais

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El Pais

Brasil 2018 - un rayo de esperanza en tiempos difíciles

El mes pasado una mujer indígena accedió por primera vez al Congreso de Brasil, en un momento en el que se espera que el presidente recién elegido aplique políticas de asimilación dirigidas a los pueblos indígenas con las que se pretende poner fin a las demarcaciones de sus tierras y a protecciones del medio ambiente.

El 7 de octubre, en lo que supone un avance histórico para los pueblos indígenas en Brasil, la abogada indígena Joênia Wapixana (oficialmente Joênia Batista de Carvalho del pueblo indígena Wapixana) fue elegida para formar parte de la Cámara de Diputados. La Srta. Wapixana también ha sido la primera en otras cosas. Lleva toda su vida siendo pionera. Fue la primera indígena de Brasil que se graduó en Derecho. En 2008 fue la primera abogada indígena que habló ante el Tribunal Supremo Federal en el famoso caso del territorio indígena Raposa-Serra do Sol en Roraima (un territorio indígena de aproximadamente 1 678 800 hectáreas). Su notoriedad va más allá de las fronteras nacionales. Durante años esta congresista ha estado defendiendo los derechos humanos de los pueblos indígenas a nivel internacional, tanto en la Organización de las Naciones Unidas como en la Organización de los Estados Americanos. Durante más de 15 años, junto con el Forest Peoples Programme, esta parlamentaria ha estado representando a los pueblos indígenas Macuxi, Wapichana, Taurepang, Ingaricó y Patamonade de Raposa-Serra do Sol en su petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Ahora, dando esperanzas a más de 900 000 indígenas del país, esta parlamentaria ha jurado que continuará luchando por que se respeten los derechos de los pueblos indígenas y aumente su participación en las decisiones que les afecten. Con la creciente amenaza de los agronegocios, con un gran poder en el Congreso de Brasil, para los pueblos indígenas y el desarrollo sostenible, una de sus prioridades será la derogación de la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC 2015) que tiene la intención de transferir la decisión final sobre la demarcación de las tierras y territorios indígenas del organismo de ejecución, la FUNAI, al Parlamento.

La tenacidad de esta parlamentaria en defensa de los pueblos indígenas y el medio ambiente en Brasil se enfrentará a grandes obstáculos no solo por parte del Congreso, sin también del Ejecutivo. La misma nación que sabiamente dio un escaño a Wapixana, también eligió a Jair Bolsonaro del Partido Social Liberal (PSL) para ser el presidente de Brasil. A lo largo de su campaña, el presidente Bolsonaro expresó abiertamente su deseo de llevar el desarrollo a la Amazonía y no reconocer ni un centímetro más de tierras indígenas. Bolsonaro ha hecho alarde de su intención de retirarse de los acuerdos de París sobre el cambio climático, cesar tanto la expansión de los territorios indígenas existentes como la demarcación de nuevos y retirar normativa con la intención de facilitar la entrega de licencias y concesiones para expandir negocios agrícolas y mineros así como para construir presas hidroeléctricas, desestimando los riesgos que conllevan para los valiosos bosques tropicales y los derechos de los pueblos indígenas.

No cabe duda de que los expertos en medio ambiente y los defensores de los derechos humanos de Brasil tendrán que redoblar sus esfuerzos en los próximos años. Tendrán que trabajar juntos aún más duro para proteger lo que han conseguido hasta ahora y continuar exigiendo progresos. Pero, al igual que Joênia Wapixana, estos grupos tienen mucha experiencia en enfrentarse a retos. Además ahora tendrán un nuevo aliado en el Congreso, una mujer indígena cuyos logros son un recordatorio constante de que lo que hoy parece imposible no es más que la victoria final de mañana.

Joênia Wapixana - Foto de El País