Estimados amigos:
Cada vez se presta más atención y se tienen más en cuenta las opiniones de los pueblos de los bosques en los debates sobre el futuro de los bosques. Este mes un equipo de pueblos indígenas va a estar en Nagoya, Japón, asistiendo a la Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, presentando su propia visión de la mejor manera de conservar los bosques y los medios de subsistencia basándose en los conocimientos locales y en el respeto de sus derechos. A principios de septiembre, indígenas de Indonesia, con el apoyo del Forest Peoples Programme (Programa para los Pueblos de los Bosques) y otras ONG, asistieron a otra consulta del Banco Mundial en Fráncfort sobre si el banco debería intervenir de nuevo en el sector del aceite de palma, y cómo. El banco accedió a prolongar su congelación temporal de la financiación para este sector mientras reconsidera su estrategia. Asimismo hemos observado que se han hecho aportaciones detalladas para fortalecer las «normas de desempeño» de la Corporación Financiera Internacional, las cuales ahora mismo están siendo revisadas.
En lo que se refiere a problemas nacionales y locales: las mujeres indígenas de Colombia han dicho lo que piensan a través del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU sobre las actividades mineras que se están llevando a cabo en sus tierras con apoyo paramilitar, las cuales han llevado a asesinatos y desalojos, los Amerindios de Guyana han viajado a Oslo para manifestar los recelos que les suscitan los fondos que Noruega ha destinado al cambio climático, los pueblos de los bosques de Camerún han dejado claro que el Gobierno tiene que proteger sus derechos sobre los bosques si quiere que su programa de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la deforestación sea eficaz, y los Twa de Uganda han establecido una nueva relación con la Autoridad de Fauna y Flora Silvestres de Uganda para poder beneficiarse del turismo de los parques que han sido reservados para gorilas desalojándolos a ellos de sus bosques.
La aparición de este fuerte y articulado movimiento social anuncia un avance muy importante en la forma en que se están formulando y aplicando leyes y políticas relacionadas con los bosques. Para el Forest Peoples Programme es un honor respaldar este movimiento. Si comparamos nuestra situación actual con la de hace dos décadas, observamos que el aumento de la concienciación que hemos conseguido todos juntos es verdaderamente impresionante. He aquí un ejemplo sorprendente: la semana pasada la revista The Economist, un influyente medio de expresión de políticas neoliberales que no es célebre por respaldar el pensamiento «verde», incluyó artículos que elogian las políticas que respetan los territorios de los pueblos indígenas, reconocen su derecho al « consentimiento libre, previo e informado», exigen reformas de la tenencia de los bosques a favor de los pueblos de los bosques y valoran los bosques por sus amplias funciones sociales y ambientales, que los mercados actuales no tienen en cuenta. El editor está a favor incluso de que se financien iniciativas que pongan freno a la deforestación a través de impuestos sobre el carbono, no de un mercado basado en la fijación de topes de emisiones de carbono procedentes de los bosques y el comercio de derechos de emisión o «cap-and-trade». Tenemos que impulsar estos avances para ponerlos en práctica.
Marcus Colchester
Director, Forest Peoples Programme
