Nuestra tierra, nuestra vida — Evaluación participativa de la situación de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas en Guyana

Moruwa
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Nuestra tierra, nuestra vida — Evaluación participativa de la situación de tenencia de la tierra de los pueblos indígenas en Guyana

En Guyana las tierras y los bosques consuetudinarios de los que dependen las comunidades están siendo ilegalmente destruidos por las industrias extractivas, las cuales están desarrollando su actividad dentro y fuera de las concesiones que les han sido asignadas, y las comunidades están sufriendo porque no tienen títulos de propiedad que cubran toda la extensión de sus tierras tradicionales o no tienen ningún título en absoluto. Aparte del hecho de que se han dejado grandes porciones de las tierras consuetudinarias de las comunidades fuera de los títulos de propiedad existentes por escrito, al delimitar la tierra para emitir títulos se ha recortado aún más superficie, de tal modo que se han erosionando sus derechos territoriales consuetudinarios o se han generado conflictos por los límites con comunidades vecinas.

Con este informe se pretende presentar un panorama detallado de la situación actual de los derechos territoriales de las comunidades de la región de Potaro-Siparuni (región 8) en la parte central occidental de Guyana. El estudio cubre 22 aldeas y asentamientos, de los cuales quince tienen títulos de propiedad, pero catorce aldeas dijeron que no les consultaron ni ellas manifestaron estar conforme con la zona que se les había concedido mediante título de propiedad.

Las aldeas y las comunidades que participaron en este estudio de la tenencia de la tierra instan al Gobierno de Guyana, así como a una serie de organizaciones internacionales, a utilizar la información contenida en el estudio para guiar y ser el fundamento de:

  • las revisiones de la Ley Amerindia de 2006 con el fin de garantizar una protección total de sus derechos territoriales consuetudinarios colectivos;
  • las medidas oficiales para solucionar los conflictos por las tierras y tratar con terceras partes que estén desarrollando su actividad en tierras registradas en títulos de propiedad y zonas de extensión de las aldeas sin nuestro consentimiento;
  • los cambios en las leyes y políticas nacionales que son necesarios para reformar la manera en que se concede nuestra tierra a propietarios externos, incluyendo el respeto del consentimiento libre, previo e informado (CLPI) para todo lo que afecte a tierras consuetudinarias sobre las que no tenemos título de propiedad.
  • Es necesario dialogar sobre las medidas que son necesarias para habilitar la emisión de títulos de propiedad de las tierras y los recursos de los Patamona como territorio continuo colectivo.

«...comunidades hacen un llamamiento al Gobierno y a las autoridades para que reconozcan y proporcionen títulos de propiedad seguros sobre todas las tierras que los Patamona y los Makushi de la parte norte de la sierra de Pacaraima y alrededores han poseído, ocupado y usado tradicionalmente, y a las que están estrechamente vinculados».