Recursos

E-Boletín FPP Diciembre 2013 (PDF Version)

Queridos amigos:

¿Qué perspectivas hay de proteger los derechos territoriales de los pueblos indígenas, las comunidades locales y las mujeres en un futuro cercano?

Conflict or Consent? The oil palm sector at a crossroads

Lea este informe en inglés o bahasa indonesia.

La creciente demanda mundial de aceite de palma está avivando la expansión a gran escala de plantaciones de palma de aceite por todo el sudeste de Asia y por África. La preocupación por las consecuencias ambientales y sociales de la conversión de vastas extensiones de tierra en plantaciones de monocultivo condujo al establecimiento en 2004 de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés), la cual fomenta la expansión de la palma de aceite de maneras que no destruyan altos valores de conservación ni causen conflictos sociales. Numerosas agencias internacionales también han pedido reformas de los marcos nacionales para asegurar los derechos de las comunidades y establecer una gobernanza de la tierra buena y responsable.

E-Boletín FPP Julio 2013 (PDF Version)

Queridos amigos:

El reconocimiento, el respeto y el beneficio mutuos son algunos de los atributos deseables en toda relación humana. Los pueblos indígenas y otros pueblos de los bosques también esperan estas cualidades en sus relaciones con otros, ya sean gobiernos, empresas privadas, ONG u otras organizaciones y comunidades de pueblos indígenas.  Este número del boletín electrónico de noticias del Forest Peoples Programme informa del estado de varias relaciones entre pueblos de los bosques y diferentes instituciones, mientras estas son forjadas, puestas a prueba o rotas, en el curso de las afirmaciones de la defensa de los derechos humanos básicos, la justicia social y la solidaridad.

La política del Banco Mundial para el aceite de palma

En 2011 el Grupo del Banco Mundial (GBM) adoptó un marco y una estrategia de inversión en el sector del aceite de palma. El nuevo planteamiento fue adoptado siguiendo las instrucciones del anterior presidente del Banco Mundial Robert Zoellick, después de que una auditoría condenatoria realizada por la Oficina del Asesor en Cumplimiento/Ombudsman (órgano semi-independiente de la Corporación Financiera Internacional [CFI]) mostrase que el personal de la CFI estaba financiando al gigante del aceite de palma Wilmar sin la diligencia debida y en contra de las normas de desempeño de la CFI. Wilmar es el mayor comerciante de aceite de palma del mundo, suministrando al menos el 45% del aceite de palma que se comercializa mundialmente. La auditoría, realizada en respuesta a una serie de quejas detalladas del Forest Peoples Programme o FPP (Programa para los Pueblos de los Bosques) y sus socios, confirmó muchas de nuestras sospechas de que Wilmar estaba ampliando sus operaciones en Indonesia violando los requisitos legales, las normas de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO) y las normas y procedimientos de la CFI. Casi inmediatamente después de que comenzase la auditoría, la CFI se deshizo de sus numerosas inversiones de aceite de palma en el sudeste de Asia.<--break->

Normas voluntarias del sector privado

La indignación pública ante los expolios de negocios mal regulados ha conducido a un creciente reconocimiento de la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos, y de que se necesitan  regulaciones más estrictas para mejorar la forma en que se fabrican los productos y asegurar que el medio ambiente y los derechos de los pueblos son respetados y protegidos.

¿Cómo obligar al sector del aceite de palma a rendir cuentas?

Las plantaciones de palma de aceite continúan expandiéndose rápidamente por todo el mundo. El país que encabeza esta tendencia, Indonesia, ha dejado atrás a Malasia y se ha convertido en el mayor productor. Según los últimos datos que ha proporcionado la ONG indonesia SawitWatch que vigila a este sector, actualmente las plantaciones de palma de aceite de Indonesia cubren 11 millones de hectáreas, mientras que hace tan solo cinco años cubrían 6 millones. Las nuevas plantaciones se están dispersando por islas más pequeñas del archipiélago y por las zonas menos desarrolladas del este de Indonesia. Las esperanzas de que una promesa presidencial de una moratoria de 2 años sobre la tala de bosques frenaría la expansión de este cultivo (parte de un acuerdo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero) también se han evaporado ya que el Gobierno ha excluido de la moratoria zonas donde ya se han entregado permisos preliminares.