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BLOG: «Sin nuestro bosque no tenemos vida, desaparecemos»

Un miembro de una de las comunidades Baka de la zona de Ngoyla Mintom de Camerún, habla de ser expulsado ​​de su bosque ancestral y de los problemas a los que se enfrenta su pueblo a diario a por la falta de derechos territoriales y la falta de acceso a alimentos, medicinas y educación.

La propiedad comunitaria en Kenia: riesgos y oportunidades

La presentación adjunta (disponible solo en inglés) fue creada en un «Foro para Comunidades sobre la Limitación de las Amenazas a la Seguridad de las Tierras Comunitarias en Kenia» realizado en Nairobi los días 14 y 15 de junio de 2018.

Las mujeres sengwer del bosque de Embobut piden ayuda

Más de veintidós veces nuestra comunidad ha sido desalojada forzosamente de nuestra tierra ancestral en el bosque de Embobut, en las colinas de Cherangany, por el Servicio Forestal de Kenia (KFS, por sus siglas en inglés), una agencia del Gobierno que se supone que es responsable de la protección de lo

La protección de los defensores de los bosques

Alrededor del 5 % de la población mundial está constituido por indígenas, y todos los días un ingente número de ellos pone el peligro su vida por proteger sus tierras ancestrales.

Un mensaje de las mujeres de Assoumindelé, Camerún

Las mujeres de una aldea situada en el sudeste de Camerún dicen que no contarán con el acceso fácil a una parcela de tierra asignada a su comunidad como parte de una compensación por la pérdida de tierras adjudicadas a una reserva nacional.

La injusticia de la conservación: el desalojo y desplazamiento innecesarios en curso de comunidades Sengwer en Embobut

La comunidad Sengwer de Embobut ha sido dispersada, aunque la mayoría sigue viviendo en sus bosques y claros de la parte alta de las colinas de Cherangany a pesar de los desalojos efectuados por el Gobierno a través del Servicio Forestal de Kenia (KFS por sus siglas en inglés). Allí se esconden del acoso de los guardias forestales, de la quema de sus casas, ahora improvisadas y provisionales, y de la destrucción propiedades básicas que forman parte de sus hogares, así como de la amenaza de ser arrestados a pesar de la existencia de una orden judicial del Tribunal Superior que prohíbe dicho acoso y dichos desalojos.