Persuadidos con engaños: adiós a la rendición de cuentas y a los derechos

Persuadidos con engaños: adiós a la rendición de cuentas y a los derechos

La mala reputación del sector del aceite de palma no ha desaparecido después de la creación de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés), la cual compromete a sus empresas miembros con la sostenibilidad social y ambiental. El logotipo de certificación de la RSPO es visible en muchos alimentos de consumo diario que contienen aceite de palma. Sin embargo, mientras que la RSPO cuenta con muchos de los mayores productores y compradores del aceite de palma entre sus miembros, el desplazamiento de los pueblos indígenas obligados a abandonar sus tierras, granjas y bosques es abundante y extendido.

La norma de la RSPO es buena en teoría. Las reglas de la RSPO impiden la adquisición de tierras sin el consentimiento libre, previo e informado (CLPI) de las comunidades que viven en ellas, y exigen que las concesiones eviten zonas importantes para las comunidades y la biodiversidad. Lamentablemente el incumplimiento de la norma de la RSPO en este sector es generalizado, lo que pone su credibilidad en entredicho. La RSPO parece ser reacia a garantizar que las buenas normas vayan acompañadas de una buena aplicación, ya que con frecuencia su panel de quejas parece no poder o no querer tomar decisiones que hagan frente a las grandes empresas del sector.

Un nuevo informe del Forest Peoples Programme documenta las numerosas violaciones de los derechos humanos que se han cometido en la concesión de aceite de palma de Golden Veroleum Liberia. Dicho informe está basado en investigaciones realizadas desde 2012, incluido el trabajo de investigadores que residen en Liberia. Golden Agri-Resources (GAR), el segundo productor mundial de aceite de palma, es uno de los principales inversores de Golden Veroleum. Ambas empresas son miembros de la RSPO y ambas han participado en la fase experimental de la política de conservación forestal de GAR. Sin embargo, como muestra el informe del FPP, su proyecto de Liberia no está cumpliendo con los requisitos ni de la RSPO ni de la política de conservación forestal, mientras que la fase experimental en Borneo también está sumida en controversia.

Las comunidades siguen sin tener la información ni el asesoramiento técnico y jurídico que tanto necesitan. Los procedimientos operativos estándar de Golden Veroleum la autorizan a omitir etapas en la obligación y necesidad de obtener el consentimiento libre, previo e informado de las comunidades. En virtud del llamado procedimiento de acuerdo “provisional”, esta empresa está adquiriendo tierras comunitarias (puede que permanente) a cambio de un puñado de puestos de trabajo a menudo ocasionales y otros beneficios imprecisos e imposibles de cumplir. En la práctica el resultado es la pérdida de valiosa tierra productiva a cambio de lo que a veces equivale a poco más que un par de bancos de escuela y algunas planchas de cinc para el tejado.

Inicialmente las demandas que las comunidades dirigieron al panel de quejas de la RSPO en 2012 provocaron una reacción alentadora por parte de ésta. La RSPO decidió que el caso merecía ser atendido y pidió que se paralizaran las operaciones. Desde entonces, el Panel se ha mostrado cada vez más incapaz o con menos voluntad de perseverar hasta el final. Una misión de constatación de los hechos que viajó a Liberia en junio de 2014 expuso debilidades críticas de la RSPO en su capacidad de aplicación y cumplimiento de sus normas. Sorprendentemente, se permitió que la propia Golden Veroleum tuviera un papel central a la hora de determinar cómo se iba a investigar su desempeño, y fue la que acogió al personal que integraba la misión de la RSPO y le proporcionó la logística.

Entonces, ¿qué solución hay?

En primer lugar, que todas las partes reconozcan que las comunidades tienen derecho a poseer las tierras que han utilizado y poseído consuetudinariamente y a determinar sus propias visiones y trayectoria de desarrollo, en consonancia con el derecho internacional en materia de derechos humanos. Dicho reconocimiento tiene que ser integrado en las leyes, políticas y prácticas nacionales.

En segundo lugar, cada vez hay más pruebas de que cuando se respeta y reconoce legalmente que una comunidad es propietaria de sus bosques y tierras tradicionales, dicha comunidad tiene la capacidad de ser la mejor custodia de esos bosques.*  Eso permite que las comunidades piensen a largo plazo, lo que significa que es más probable que sus elecciones sean aquellas sostenibles.

La RSPO y otras partes implicadas en la obtención de sólidos compromisos de las empresas pueden y deben desempeñar un papel clave a la hora de garantizar el respeto de los derechos de las comunidades. En un nivel básico, deben asegurarse de que los derechos de las comunidades adquieren protagonismo en los compromisos que contraigan las empresas. Pero lo fundamental es que empiecen urgentemente a crear mecanismos eficaces y creíbles de aplicación y de rendición de cuentas, para permitir que esos sólidos compromisos vayan acompañados de una sólida implementación.

Todo el mundo quiere tener buenas noticias en el sector del aceite de palma, pero sería un engaño «verde» inconcebible que se permitiera que las empresas se salieran con la suya simplemente prometiendo mantener estándares altos pero sin hacerlo en la práctica. Embaucadas por falsas promesas, las comunidades podrían enfrentar la pérdida permanente de sus tierras, y la destrucción de sus bosques, humedales y culturas.

* Véase por ejemplo la investigación realizada por: Chhatre, A. y Agrawal, A. Trade-offs and synergies between carbon storage and livelihood benefits from forest commons. PNAS, 2009, vol. 106, n. º 42, pág. 17667-17670; Nelson A. y Chomitz K. M. Effectiveness of Strict vs. Multiple Use Protected Areas in Reducing Tropical Forest Fires: A Global Analysis Using Matching Methods. En PLoS ONE, 2011, 6(8): e22722. doi: 10.1371/journal.pone.0022722; Porter-Bolland et al. Community managed forests and forest protected areas: An assessment of their conservation effectiveness across the tropics. En Forest Ecology and Management, Forest Ecol. Manage., 2011, doi:10.1016/j.foreco.2011.05.034; y la colección de pruebas de la siguiente bibliografía comentada: Seymour F., La Vina T. y Hite K. Evidence linking community-level tenure and forest condition: An annotated bibliography. Climate and Land Use Alliance (CLUA), 2014.