Desalojos forzosos del Gobierno de Kenia amenazan la supervivencia cultural de los Sengwer

«Todos los uniformes escolares de los niños, nuestras cacerolas, nuestros contendores de agua, todo ha ardido »
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Justin Kenrick

Desalojos forzosos del Gobierno de Kenia amenazan la supervivencia cultural de los Sengwer

El artículo principal del último E-Boletín del FPP se centró en el extraordinario progreso hecho por  los Ogiek de Chepkitale, Monte Elgon, Kenia,  en sus esfuerzos por asegurar sus bosques y sus medios de vida poniendo por escrito sus estatutos de sostenibilidad y embarcándose en un proceso para que sean respetados. Este proceso ha llevado al arresto de carboneros y el Servicio Forestal de Kenia (KFS por sus siglas en inglés) ha empezado a restringir la quema de carbón y las actividades agrícolas intrusivas que estaban llevando a la destrucción del bosque indígena.

En cambio este artículo trata de la difícil situación que atraviesan los Sengwer de las cercanas colinas de  Cherangany. En las últimas semanas han visto cómo incendiaban sus hogares de paja y han sufrido el desplazamiento forzoso de  sus bosques.  En efecto, miles de hogares han sido incendiados y miles de personas han sido desplazadas forzosamente. Estos hechos han ocurrido a pesar de un mandato judicial provisional del Tribunal Superior que prohíbe tales acciones. Ese mandato judicial fue obtenido el 26 de marzo de 2013 y renovado el 21 de noviembre del mismo año. Los incendios se han producido también a pesar de un llamamiento nacional, africano e internacional y de que en una declaración pública hecha el 13 de enero de 2014 el Relator Especial sobre los derechos de los pueblos indígenas de la ONU instara al Gobierno de Kenia a detener el desalojo forzoso de estas comunidades indígenas Sengwer.

Lo que podríamos estar viendo en Kenia es un final del juego, en el que un proceso impulsado por la sociedad civil para afianzar los derechos humanos en la Constitución de Kenia de 2010, y para que se reconozcan los derechos de las comunidades en el anteproyecto de Ley de Tierras Comunitarias, se está topando con una elite que parece empeñada en apropiarse de tierras comunitarias sin tener para nada en cuenta la Constitución, y antes de que el Proyecto de Ley de Tierras Comunitarias pase a ser ley.

Los pueblos de los bosques como los Sengwer y los Ogiek están trabajando para recuperar sus derechos territoriales y para desarrollar los medios de comunicación y de aplicación de sus estatutos de sostenibilidad. Esta labor concuerda con la nueva Constitución y con las mejores pruebas científicas de que asegurar los derechos territoriales de las comunidades de los bosques es la forma más eficaz de asegurar la conservación de los bosques Al mismo tiempo el KFS y algunas autoridades del Gobierno tienen la mirada puesta en el posible dinero destinado a la REDD que creen que podrían ganar si retiraran a las comunidades indígenas de sus tierras, a pesar del derecho internacional y nacional y a pesar del hecho de que en el cercano Monte Elgon hemos visto que, si nadie lo vigila, el KFS puede poner los bosques indígenas en peligro.

En ningún momento se ha consultado adecuadamente a los Sengwer de Embobut ni de ningún otro sitio en relación con su reasentamiento, ni se ha solicitado ni obtenido su consentimiento libre, previo e informado (CLPI). No se ha ofrecido ningún beneficio razonable ni se ha propuesto una tierra alternativa y una compensación remotamente adecuadas si dicho pueblo accediera al reasentamiento. Al contrario, los Sengwer de Embobut desean quedarse en su tierra, obtener el título de propiedad de esa tierra y ser resarcidos por los daños sufridos hasta ahora por los desalojos forzosos y el acoso al que han sido sometidos. Los Sengwer también quieren llegar a un acuerdo duradero y amistoso con el Gobierno de Kenia,  que establezca las formas en que se puede conseguir todo esto, conservando al mismo tiempo el ambiente de los bosques y asegurando los servicios medioambientales para beneficio de todos los keniatas.

El 15 de noviembre de 2013 el Presidente, el Vicepresidente y el senador Kipchumba Murkomen de Kenia encabezaron una delegación del Gobierno que visitó Embobut, donde el Presidente prometió 400 000 chelines keniatas por familia de «desalojados» del bosque de Embobut.[1] En ningún momento se consultó adecuadamente a los Sengwer en relación con esta nueva propuesta de reasentamiento, ni se pidió ni obtuvo su consentimiento libre, previo e informado. Es más, un representante del Gobierno también informó a residentes de la comunidad Sengwer que podían aceptar el dinero que se les ofrecía y quedarse donde estaban viviendo, ya que el dinero era para compensarles por los sufrimientos a los que habían sido sometidos anteriormente.[2] Se tiene entendido que algunos Sengwer se negaron a poner su nombre en las listas para recibir dinero, mientras que otros que sí se apuntaron no han recibido el dinero. En cualquier caso, ninguno de los que se apuntaron firmó documento alguno en el que confirmaran que estaban dispuestos a dejar el bosque. Es lógico suponer que los que se apuntaron sin que les hubieran dicho que podían coger el dinero y quedarse, probablemente lo hicieron creyendo que iban a ser expulsados de todas formas casi con toda seguridad. En resumen, los Sengwer no fueron adecuadamente consultados, ni se les presentó ninguna opción aceptable para su reasentamiento.

El 18 de enero de 2014 el Tribunal Superior de Eldoret dio órdenes para que el Comandante de la Policía del Condado y el Comandante de la Policía Administrativa del Condado hicieran cumplir el mandato judicial e impidieran que el KFS actuara desobedeciéndolo (recurriendo al arresto si era necesario). Pero lamentablemente después hubo testigos que vieron a la Policía Administrativa apoyando los desalojos dirigidos por el KFS. Puesto que la policía es cómplice de los desalojos, obviamente es poco probable que haga cumplir el mandato judicial de detenerlos. Un representante de la comunidad Sengwer dijo lo siguiente: «Es un desastre. El Gobierno de Kenia está llevando forzosamente a la comunidad Sengwer a la extinción».[3] Los Sengwer han apelado al Gobierno finlandés para que retire su cuantiosa financiación al KFS hasta que este respete los derechos humanos. También han apelado al Banco Mundial para que deje de proporcionar financiación para la REDD a Kenia, especialmente porque el Proyecto de Gestión de Recursos Naturales (NRMP por sus siglas en inglés) del Banco en las colinas de Cherangany ha sido un precursor de la REDD y ha fortalecido la capacidad del KFS para llevar a cabo los desalojos, los cuales han tenido lugar durante todos los años del proyecto (2007-13), con excepción de 2012. Cabe señalar que una petición de los Sengwer al Panel de Inspección del Banco Mundial, pidiéndole que investigue presuntas violaciones de las salvaguardias del Banco y los correspondientes abusos de los derechos humanos durante el desarrollo del NRMP, fue admitida por dicho panel, el cual recomendó una investigación completa.[4] Entre el 13 y el 17 de septiembre de 2013 se realizó una investigación en las colinas de Cherangany cuyos resultados se conocerán en abril de 2014 si todo va bien.[5]

Mientras tanto, el 27 de enero de 2014, habiendo negado originalmente que los guardabosques del KFS hubieran incendiado hogares, y habiendo acusado después a los propietarios de esos hogares de incendiarlos ellos mismos, el Comisario del Condado, Arthur Osiya, admitió que el KFS había estado incendiando hogares y que ahora iba a demolerlos, o lo que quedase de ellos.[6] El Comisario del Condado (que parece haber asumido un papel central en la coordinación de los desalojos con el KFS, el Ministerio del que depende y la policía) ha confirmado que se están incendiando casas y que el Gobierno va a continuar expulsando a todo ocupante ilegal del ecosistema, e incluso ha dicho lo siguiente: «Puede que parezca incorrecto y primitivo quemar casas, pero caballeros, miren, tenemos que hacer frente a la realidad en este caso y decir a nuestra gente que de ahora en adelante el bosque es zona prohibida».[7]

Ha quedado claro que los desalojos de Sengwer y otros grupos se están expandiendo más haya de Embobut. Como tales, los desalojos representan un intento calculado del Gobierno de Kenia de sacar completamente al pueblo Sengwer de la totalidad del bosque de las colinas de Cherangany. Si no se impide e invierte rápidamente esta situación, los Sengwer existirán como una diáspora dispersa, y es casi seguro que después enfrentarán la extinción cultural, ya que habrán perdido la conexión vital con la tierra, los recursos y el lugar de los que depende enteramente su cultura.

Más información:

[1]     How Embobut Evictees agreed to leave the Forest. Sunday Nation, 17 de noviembre de 2013, p. 40.

[2]     David Yator Kiptum (SIPP). Comunicación personal.

[3]     David Yator Kiptum (SIPP). Comunicación personal.

[5]     Para obtener información sobre el proyecto del Banco Mundial y la petición relacionada con él que se ha dirigido al Panel de Inspección (solamente disponible en inglés) haga clic aqui.

[6]     Para ampliar información, lea esta selección de noticias publicadas en periódicos (solamente disponibles en inglés):
  •  El 7 de enero de 2014 el Daily Nation hizo público que el subcomisario del condado de Marakwet Este Husein Alaso Husein había confirmado que la policía no iba a incendiar casas ni destruir propiedad privada en Embobut. Sin embargo el KFS empezó a incendiar casas de los Sengwer hacia el día 10 de enero de 2014 y hasta ahora lo sigue haciendo. (Consulte: Suter/Daily Nation. Police sent to evict Embobut squatters. Daily Nation (disponible solamente en inglés).

 Consulte también: Ndanyi/The Star. Sengwer Cry Foul As Police Evict Embobut Forest Squatters. The Star, (disponible solamente en inglés)

  • Sin embargo, el 25 de enero de 2014, cuando un joven desalojado describió en televisión cómo «la policía llegó, nos echó a patadas de nuestras casas y las incendió inmediatamente», el comisario del condado Arthur Osiya explicó de esta manera «los motivos por los que las casas fueron incendiadas» en el mismo programa: «[Puesto que hay] personas que salen durante el día y vuelven durante la noche con animales, decidimos que debíamos derribar todas las estructuras para hacernos totalmente cargo del bosque». (Vea Citizens News, 25 de enero de 2014, disponible solamente en inglés)
  • El 26 de enero de 2014 se hizo público que el Comisario del Condado (Arthur Osiya) había confirmado que se habían incendiado casas y que el Gobierno iba a continuar expulsando a todo ocupante ilegal del ecosistema. «Puede que parezca incorrecto y primitivo quemar casas, pero caballeros, miren, tenemos que hacer frente a la realidad en este caso y decir a nuestra gente que de ahora en adelante el bosque es zona prohibida». (Consulte Suter/Daily Nation. Politicians ‘see’ pain of evictees as squatters’ houses go up in flames. Daily Nation, 26 de enero de 2013, disponible solamente en inglés)

[7]     Ídem.

Niños huyendo de guardabosques armados en Embobut, Kenia, 2014
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Guardabosques aproximándose a una propiedad en Embobut, Kenia, 2014
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FPP
El Servicio Forestal de Kenia ha estado incendiando hogares de los Sengwer para forzar a las comunidades a abandonar sus tierras
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Justin Kenrick