E-Boletín FPP Octubre 2012 (PDF Version)

FPP E-Newsletter October 2012
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E-Boletín FPP Octubre 2012 (PDF Version)

Estimados amigos:

Llegar a un consenso mundial sobre cómo mejorar el mundo es una ardua tarea. El hecho de que ahora los pueblos indígenas tengan voz en los procesos mundiales de toma de decisiones se debe en gran medida a sus propios esfuerzos, pero en el Forest Peoples Programme o FPP (Programa para los pueblos de los Bosques) nos sentimos honrados y enriquecidos por nuestro papel de apoyo y asesoramiento en este compromiso. Sin embargo, es probable que nos encontremos con más dificultades para asegurar que la voz de los pueblos de los bosques y otras comunidades rurales sea escuchada mundialmente. El mundo acaba de pasar un punto de inflexión: actualmente más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, lo que hace que resulte mucho más difícil y mucho más importante gestionar los bosques sabiamente de formas que aseguren los medios de vida locales y respeten los derechos de los pueblos de los bosques.

Esta semana los gobiernos y otras organizaciones que supervisan la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) están reuniéndose en la India para examinar cómo aumentar la eficacia de sus decisiones. Es una oportunidad importante para que el CDB afirme que para conseguir la «utilización consuetudinaria sostenible», basada en la sabiduría tradicional del medio ambiente, es necesario que se respeten los derechos de las comunidades locales y los pueblos indígenas a sus tierras y recursos. Unos funcionarios del organismo de la ONU encargado de cuidar la diversidad cultural del mundo, la UNESCO, que también supervisa el cumplimiento de la Convención del Patrimonio Mundial, se reunieron recientemente con pueblos indígenas para examinar cómo deberían atender los motivos de preocupación de dichos pueblos. En la reunión se llegó a la conclusión de que los procedimientos de la UNESCO deben cambiar de manera que respeten los derechos de los pueblos indígenas. Estas políticas deben ser inclusivas y proteger los derechos de las mujeres indígenas, como afirma una nueva política adoptada por el Pacto de Pueblos Indígenas de Asia (AIPP por sus siglas en inglés).

Gracias al examen que el propio Banco Mundial está realizando de sus políticas, están creciendo las esperanzas de que como resultado el nuevo Presidente del Banco pueda ajustar sus políticas de salvaguardia. El FPP y algunos de sus socios indígenas también estuvieron presentes en la reunión inaugural del Fondo Verde para el Clima, que fue establecido como mecanismo de financiación para aplicar la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Este fondo también debe asegurar el respeto de los derechos de los pueblos de los bosques en sus operaciones. La puesta en práctica de principios progresó en el Congreso Mundial de la Naturaleza celebrado en Corea del Sur, donde se aprobaron resoluciones que afirman la necesidad de respetar los derechos y la función de los pueblos indígenas en la conservación y donde aumentó el apoyo para el Mecanismo de Whakatane, que tiene como finalidad reconciliar la conservación con el pleno respeto de los derechos. La urgente necesidad de este cambio de enfoque queda patente en noticias procedentes de Perú, donde se está intensificando la «fortaleza de la conservación», que excluye a los pueblos de sus propios bosques. En Venezuela el pueblo Yanomami del Alto Orinoco, teóricamente protegido por estar dentro de una reserva de la biosfera y un parque nacional, continúa sufriendo invasiones de mineros ilegales. Los Yanomami exigen una investigación detallada de supuestos abusos y participar en las patrullas de sus territorios para poder cuidar de ellos eficazmente.

El programa que el FPP y algunos de sus socios están expandiendo en la República Democrática del Congo, con el apoyo de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, continúa esforzándose en mejorar la concienciación local y nacional sobre la necesidad de asegurar los derechos a la tierra y la toma de decisiones basada en las comunidades, como un elemento central en los  esfuerzos para frenar la deforestación. La importancia de estas dos cuestiones es perfectamente patente en dos nuevos estudios. Un informe patrocinado por los Gobiernos de Noruega y el Reino Unido indica que la expansión agrícola es la causa del 80% de la deforestación global y una medida clave para detenerla es asegurar la tenencia comunitaria de la tierra. Pero la detallada investigación del aceite de palma que el propio FPP y algunos de sus socios han llevado a cabo en África y el sudeste de Asia revela que incluso cuando las empresas se comprometen a respetar estos derechos como miembros de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible, en la práctica la apropiación de tierras continúa. Las normas voluntarias y retóricas son un primer paso, pero deben ir seguidas de requisitos vinculantes, vigilancia y ejecución forzosa.  

Marcus ColchesterDirector