Guyana: el pueblo Wapichan levanta una vez más su voz en defensa de sus tierras y bosques

Los recursos hídricos, pesqueros y forestales que hay en las tierras Wapichan de Guyana están amenazados por la minería
By
Tom Griffiths

Guyana: el pueblo Wapichan levanta una vez más su voz en defensa de sus tierras y bosques

En abril y mayo de 2013 el pueblo Wapichan del sur de Guyana envió claros mensajes al gobierno exigiendo que todos los proyectos de desarrollo tanto minero como de otros tipos respeten sus derechos consuetudinarios sobre las tierras y el principio del consentimiento libre, previo e informado (CLPI). Las comunidades Wapichan se encuentran ahora en un diálogo renovado con el gobierno sobre las medidas necesarias para reconocer y asegurar sus tierras, incluidos planes para establecer un gran bosque comunitario en la cuenta del río Alto Essequibo.

La lotería minera suscita profundas inquietudes

El pasado mes de abril varios poblados amerindios del Distrito del Sur del Rupununi se alarmaron al enterarse de que el gobierno nacional tenía previsto vender lotes mineros en la zona de la cuenca alta del río  Kwitaro, que tiene un valor especial para el pueblo Wapichan, tanto espiritual como en lo que se refiere a sus medios de vida. Esta misma zona tiene un alto valor para la conservación y forma parte de la petición de ampliación del título de propiedad del pueblo de Aishalton (ver figura 1). Asimismo, la zona de los nuevos bloques mineros forma parte de las tierras tradicionales de los pueblos situados en el Distrito del Sur del Rupununi y podría afectar a las tierras y recursos de los pueblos vecinos de Aishalton, incluyendo a Achawib, Kraudar, Morora Naawa, Awarenao y Shii. Todos estos pueblos llevan solicitando que se reconozcan legalmente sus derechos de propiedad de los bosques y sabanas del Alto Essequibo desde antes de la independencia de Gran Bretaña. La petición oficial de este reconocimiento de derechos territoriales fue presentada ante la Comisión de Tierras Amerindias (ALC por sus siglas en inglés) en 1967.

Protesta callejera

El pueblo Wapichan se enteró de los planes de extracción del gobierno tan solo unos días antes de la subasta oficial de los derechos mineros que se celebró en la ciudad de Lethem a finales de abril. Cuando se enteraron de la noticia, las comunidades se molestaron porque el gobierno no había cumplido su obligación de consultarles y obtener su consentimiento libre, previo e informado. A pesar del escaso tiempo de que disponían, el pueblo se organizó y viajó a Lethem para protestar en las calles, donde manifestaron su profunda preocupación ante los planes mineros oficiales porque podrían afectar a sus medios de vida, sus tierras, sus recursos hídricos y sus bosques.

Como resultado de esta acción, una semana más tarde, el 4 de mayo, el Ministro de Recursos Naturales asistió a una reunión en Aishalton para continuar debatiendo la lotería minera con los habitantes.  Asistieron más de 200 personas de  seis pueblos amerindios, incluyendo ancianos, mujeres, jóvenes, consejales y toshaos de las comunidades Aishalton, Achawib, Karaodaznao, Awarewao, Morora Naawa y Shorinab. s. También participaron representantes de varias organizaciones comunitarias: la Asociación para el Desarrollo de los Pueblos del Sur Central (SCPDA por sus siglas en inglés), la Asociación de Tejedoras de Rupununi, el Grupo de Mujeres de Aishalton y la Sociedad para la Conservación del Distrito del Sur del Rupununi.

Súplica poderosa para que se respeten los derechos territoriales 

Los indígenas Wapichan que participaron en la reunión hicieron declaraciones poderosas pidiendo a la Comisión de Geología y Minas de Guyana (GGMC por sus siglas en inglés) y el Ministerio de Recursos Naturales que defendieran plenamente sus derechos territoriales colectivos en todos los planes y decisiones relacionados con la minería en el Distrito del Sur del Rupununi y en todo el país.

Una de las fundadoras de la Asociación de Tejedoras de Rupununi y residente del pueblo de Morora Naawa dijo:

Como primeros habitantes de Guyana nunca hemos firmado un tratado: nunca hemos cedido nuestras tierras, siguen siendo nuestras [...] la gente del Distrito del Sur del Rupununi necesita un compromiso: que se reconozcan los derechos territoriales que solicitaron nuestros bisabuelos.

Dirigiéndose al Ministro, otra mujer Wapichan y actual Presidenta de la Asociación de Tejedoras proclamó:

El bosque es nuestro hospital, es nuestro hogar, es nuestro supermercado. Es nuestra universidad [...] No queremos su lotería por aquí.  La tierra es nuestra y la cuidaremos. Lloramos por ella. Ya no somos gente ignorante. Somos Wapishana fuertes. 

Los habitantes de la comunidad explicaron que la cuenca alta del Kwitaro es de vital importancia para los medios de vida locales y para la seguridad alimentaria, ya que sus principales zonas de pesca, caza y recolección se encuentran en la zona afectada. También resaltaron sus fuertes vínculos espirituales e históricos con la zona en la que está previsto abrir las minas, y solicitaron la plena protección de ecosistemas frágiles y zonas de importancia cultural.

Nuestra gente necesita que se preste atención a una serie de cuestiones. Estas cuestiones tienen relación con el impacto ambiental de las minas en la zona de Kwitaro.  Nuestro problema es que los bloques mineros que se han propuesto quedan dentro la cabecera  del río Kwitaro, y la gente de esta región depende del Kwitaro como fuente de alimento y agua.  Estas son las personas que van a sufrir como consecuencia de las actividades mineras en esta zona.  Así que, ¿por qué la GGMC no les ha consultado antes de organizar una lotería con estas tierras? [Toshao del pueblo de Morora Naawa]

Petición de protecciones de los derechos y de apoyo para el bosque comunitario

Varios participantes recordaron al Ministro que los pueblos de los Wapichan ya han presentado al gobierno un plan positivo para esta zona que incluye aquellos planes para establecer un gran bosque conservado por el pueblo Wapichan. En la reunión los representantes del Ministerio de Asuntos Amerindios confirmaron que efectivamente el pueblo de Aishalton había solicitado una ampliación de su título de propiedad en 2011, pero indicaron que el Ministerio no había visto ningún mapa de la zona en cuestión. Eso dejó perplejos a los participantes, ya que los consejos de los pueblos de los Wapichan habían presentado directamente al Ministro de Asuntos Amerindios un plan de uso de la tierra con mapas incluidos a principios de 2012. Los participantes preguntaron cómo era posible que la GGMC concediese derechos mineros sabiendo que se había solicitado la ampliación de los títulos de propiedad existentes para incluir tierras amerindias que quedan dentro de esa zona.

El pueblo Wapishana se enteró de que su tierra formaba parte de los bloques de la lotería tan solo tres días antes de que la tierra pasara a estar disponible. ¿Por qué el Ministerio de Asuntos Amerindios no consultó al Ministerio de Recursos Naturales en relación con este asunto, sabiendo que había pendientes solicitudes de ampliación de los títulos de propiedad existentes? ¿Cómo es posible que la GGMC diga que no tenía conocimiento de que los bloques estaban dentro de zonas de ampliación Wapishana? [Representante del Grupo de Mujeres de Aishalton]

Promesa de diálogo 

En respuesta a estas vehementes intervenciones, el Ministro dijo a los presentes que no se subastarían más bloques mineros en la zona en cuestión. Los participantes acogieron con agrado esta promesa, pero también pidieron al gobierno firmes garantías de que todas las entregas de bloques mineros efectuadas mediante el proceso de la lotería a finales de abril serían revocadas y toda la tierra sería devuelta en su totalidad a la comunidad, y no solo los bloques que todavía no habían sido registrados. 

El Gobierno no se ha comprometido a conceder esta última petición y de momento solo ha prometido estudiar las «disposiciones» para los bloques mineros y mantener nuevas reuniones con las comunidades afectadas.

Está previsto que el diálogo con el gobierno se reanude este mes. Las comunidades continúan colaborando para intentar persuadir al gobierno de que archive todos estos planes de desarrollo minero que son perjudiciales, asegure los derechos territoriales de las comunidades y establezca sólidos mecanismos para aplicar el principio del consentimiento libre, previo e informado en todas las decisiones de la GGMC y el Ministerio de Recursos Naturales que afecten a las tierras y bosques amerindios.

Los conflictos mineros continúan 

Mientras las comunidades esperan a que se celebren nuevas reuniones con el Gobierno, los controvertidos planes de desarrollo minero alrededor de la montaña de Marudi continúan suscitando inquietudes. En junio el Grupo de Mujeres de Aishalton y otros habitantes del pueblo formaron una pacífica cadena humana alrededor de una gran excavadora que atravesaba tierras del pueblo sin haberles consultado apropiadamente con antelación. Después de que  la policía se presentó en la protesta y de que la empresa minera involucrada acordó establecer un diálogo con la comunidad sobre los derechos a la tierra y medios de vida, los habitantes se vieron obligados a dejar que la maquinaria minera pasara. Al mismo tiempo, miembros destacados de la comunidad que organizan acciones para hacer frente a la expansión de la minería han sido víctimas de una campaña de desprestigio e intimidación en la prensa nacional controlada por el gobierno. Estos líderes de la comunidad han refutado las alegaciones y ahora están considerando la posibilidad de emprender acciones judiciales contra los periódicos implicados.

Más información: