La Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo apoya al Forest Peoples Programme para ayudar a comunidades forestales afectadas por la REDD en la República Democrática del Congo

La Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo apoya al Forest Peoples Programme para ayudar a comunidades forestales afectadas por la REDD en la República Democrática del Congo

En lo que se refiere a la riqueza de los recursos naturales, la República Democrática del Congo (RDC) es uno de los países más ricos de África. Sin embargo sus ciudadanos se cuentan entre  los más pobres del mundo. Aquí viven algunas de las comunidades más empobrecidas y políticamente marginalizadas: comunidades indígenas y forestales locales. Dependen principalmente de los bosques y otros recursos naturales para asegurar  su forma de vida básica: la caza y la recolección de subsistencia en los bosques, y la agricultura a pequeña escala. Actualmente estos pueblos de los bosques tienen muy poca o ninguna influencia en las decisiones nacionales y provinciales sobre la forma en que los grupos comerciales o de conservación van a utilizar sus tierras consuetudinarias, y a menudo los intereses de esos grupos no coinciden con las necesidades, las prioridades y los derechos humanos básicos de las comunidades forestales.

La RDC tiene abundantes recursos naturales y una enorme diversidad biológica forestal. Desde el período colonial sus bosques se han visto sometidos a numerosas presiones por parte de empresas comerciales, entre ellas madereras, mineras, de exploración petrolera y agroindustriales. Muchos millones de hectáreas de bosques de la RDC ya han sido explotados con fines madereros y mineros, y hay planificados muchos más proyectos de explotación. Entre ellos se incluye un enorme proyecto de infraestructura para conectar distintos puntos de un país del tamaño de Europa occidental, así como gigantescas plantaciones de palma de aceite y otros cultivos.

Estas presiones extractivas y de desarrollo a las que son sometidos los bosques han llevado al Gobierno a introducir, con el apoyo de numerosos donantes, muchas iniciativas de conservación que tienen como finalidad combatir esta tendencia. El mayor de esos planes regionales, la Alianza para la Protección Forestal de la Cuenca del Río Congo, lleva una década atacando el establecimiento de planes de conservación forestal a gran escala en parajes que suponen muchos millones más de hectáreas de bosques protegidos para la conservación. La mayoría de estas iniciativas de conservación en la cuenca del Congo están concentradas en áreas que se traslapan con áreas consuetudinarias de comunidades rurales, y en gran medida pretenden reducir el acceso de las comunidades a los bosques y el uso que hacen de ellos. De modo que la progresiva expansión de iniciativas de conservación en la RDC está intensificando la competencia por las tierras consuetudinarias de las comunidades. 

Estos grupos comerciales y de conservación que compiten entre sí están presionando enormemente sobre el acceso de las comunidades forestales locales e indígenas a los bosques y sobre sus derechos y su bienestar económico en general, ya que las van apretujando en áreas cada vez más pequeñas. Resulta irónico que la pobreza de los pueblos de los bosques se agrava a medida que el valor de sus bosques aumenta.

Actualmente se están desarrollando nuevas iniciativas de financiación y conservación forestal, que reciben el nombre de iniciativas de REDD (reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques), en las provincias de Bas-Congo, Bandundu, Equateur, Oriental, Kivu del Norte y Kivu del Sur de la RDC, con el fin de producir el bien básico mundial del secuestro de carbono para combatir el cambio climático mundial. Los posibles beneficios de tales iniciativas de REDD en la RDC para las comunidades forestales rurales son considerables, dado que ellas son las principales usuarias y guardianes de los bosques incluidos en esas propuestas, y dadas las (posiblemente) enormes cantidades de dinero en juego. Las disposiciones propuestas para la participación en los beneficios que se deriven de los nuevos planes de REDD podrían aportar muy necesitados recursos a las zonas rurales para apoyar iniciativas de desarrollo a largo plazo con las que hacer frente a la pobreza rural prevalente y extrema.

Sin embargo, las disposiciones existentes para hacer posible tal participación en los beneficios o una inversión compensatoria en zonas rurales procedente de REDD o de planes de comercio de carbono se ven continuamente obstaculizadas por la falta casi total de participación de las comunidades en el desarrollo de los planes, y la completa ausencia a nivel local de información sobre lo que se está proponiendo. Es un hecho que en estos momentos la macro gestión de los bosques de la cuenca del Congo está cambiando rápidamente sin el conocimiento ni la contribución de los principales interesados. Los derechos de estas comunidades forestales ya están gravemente amenazados, y a pesar de las buenas intenciones, los esfuerzos por mitigar el cambio climático, como puede ser la REDD, amenazan con empeorar las cosas.Durante los próximos tres años la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo va a financiar al Forest Peoples Programme o FPP (Programa para los Pueblos de los Bosques) para que ponga en práctica un proyecto en la RDC con el fin de capacitar a las comunidades forestales, especialmente a las mujeres y a los pueblos indígenas, para proteger sus derechos humanos en zonas piloto de REDD. El proyecto también invertirá en actividades de desarrollo económico con comunidades forestales contando con su consentimiento libre, previo e informado. El proyecto es una colaboración entre el FPP y unas seis ONG nacionales que trabajan en cuestiones forestales en las provincias de Bas-Congo, Equateur, Oriental, Bandundu, Kivu del Norte y Kivu del Sur. Su finalidad es garantizar que los cientos de comunidades forestales rurales que más se verán afectadas por las iniciativas piloto de REDD que ya están en marcha por toda la RDC sean capaces de proteger sus derechos y maximizar los beneficios que reciben de estos planes, así como ayudar a crear un entorno propicio para el desarrollo económico rural a largo plazo en sus zonas, es decir, que la REDD sea positiva para la población local.

Este proyecto pretende apoyar la formación a nivel local de las comunidades y sus organizaciones de apoyo allí donde se estén poniendo en práctica proyectos pilotos de REDD dentro de las mencionadas provincias. Su labor incluirá una formación sobre derechos humanos dirigida a la sociedad civil e impartida por abogados del FPP. Nuestra intención en este proyecto es colaborar con comunidades forestales y promotores de proyectos de REDD para asegurar que en dichos proyectos se protegen los derechos de las comunidades forestales, y para que las comunidades estén mejor informadas sobre las decisiones que se tomen en relación con sus bosques y sobre las formas en que podrían beneficiarse. Nos proponemos establecer vínculos constructivos con todos los interesados directos más importantes del sector privado, el sector de la conservación y el Gobierno que estén participando en tales proyectos sobre el terreno en la RDC. Sean tan amables de escribirnos a la dirección info@forestpeoples.org.