Dimensiones de género en la utilización consuetudinaria de la diversidad biológica por parte de los pueblos indígenas

Mujeres Karen y Hmong preparando las verduras
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Dimensiones de género en la utilización consuetudinaria de la diversidad biológica por parte de los pueblos indígenas

La labor realizada recientemente por varios pueblos indígenas, como el levantamiento cartográfico de los terrenos de sus comunidades y la documentación de la utilización tradicional de los recursos, ha aportado conocimientos interesantes sobre las diferentes dimensiones de género que influyen en su utilización consuetudinaria de la diversidad biológica. En muchas comunidades indígenas existen claras divisiones entre las funciones y las tareas de los hombres y de las mujeres en lo que se refiere a la utilización de la diversidad biológica. Este artículo presenta algunos ejemplos extraídos de estudios de casos que han llevado a cabo el pueblo Wapichan del sudoeste de Guyana y los pueblos Karen y Hmong del norte de Tailandia. 

Wapichan, sudoeste de Guyana

La imagen de abajo muestra una pequeña parte del mapa de utilización de los territorios Wapichan. Los símbolos del mapa indican diferentes actividades y recursos, por ejemplo lugares con valiosas especies madereras, zonas de pesca o árboles frutales. El mapa ilustra cómo ciertas actividades se realizan cerca de las aldeas, mientras que otras se llevan a cabo más lejos (a veces muy lejos), en la profundidad de los bosques o las sabanas, o a lo largo de ríos y riachuelos. Para trazar el mapa y llevar a cabo el estudio se realizaron entrevistas tanto con hombres como con mujeres y se contó con la participación de ambos sexos, de manera tal que todas las áreas y todos los conocimientos correspondientes fueran incluidos. 

Los hombres Wapichan utilizan sobre todo las partes más remotas de su territorio, que suelen estar a más de 10 km de las aldeas y consisten principalmente en buenos terrenos de caza y zonas de pesca. Conocen muy bien estas zonas distantes, por ejemplo los diferentes tipos de animales de monte que habitan en ellas y su abundancia. Los hombres Wapichan también conocen a fondo este entorno forestal en particular, ya que saben dónde pueden encontrar frutos, y árboles y plantas útiles que puedan utilizar como materiales de construcción y artesanales. Las zonas remotas de su territorio también son utilizadas por el marunao (el chamán), que visita determinados lugares para celebrar rituales, por ejemplo montañas alejadas.

Las zonas más cercanas a las aldeas de los Wapichan son utilizadas principalmente por las mujeres, y consisten en manantiales, fuentes de agua y terrenos de recolección de materiales para trabajos de artesanía, leña, fruta y otros tipos de comida, medicinas y amuletos para los espíritus. También utilizan con regularidad zonas de los alrededores con el fin de recoger arcilla para alfarería, zonas de pesca y zonas para lavar a lo largo de los riachuelos. Por lo tanto las mujeres tienen un conocimiento detallado de la salud y la naturaleza de los ecosistemas más próximos a la comunidad.

Karen y Hmong, norte de Tailandia

Los pueblos indígenas Karen y Hmong del norte de Tailandia también han realizado una concienzuda labor cartográfica en sus comunidades, trazando mapas de sus zonas ancestrales y realizando su propia investigación para documentar sus prácticas consuetudinarias y sus conocimientos tradicionales relacionados con la utilización y la conservación de la diversidad biológica. Al igual que los Wapichan, las mujeres y los hombres de las comunidades Karen y Hmong tienen tareas y conocimientos diferentes relacionados con el uso de la tierra, pero ambos son considerados de igual importancia para la comunidad.

El mapa y el diagrama de abajo indican con círculos los diferentes tipos de uso de la tierra alrededor de los asentamientos Hmong y Karen. Las diferentes zonas reflejan la división del trabajo entre hombres y mujeres: en general las partes más exteriores de las tierras de la comunidad son dominio de los hombres, mientras que las mujeres utilizan zonas más cercanas a los asentamientos.

Las mujeres Karen y Hmong tienen varias funciones importantes: administran el hogar cuidando de la familia y preparando la comida, pescan, recolectan plantas y frutos, recogen semillas para cultivos y otros tipos de plantas, cultivan tierras, recogen y utilizan hierbas medicinales y preparan tintes naturales. También saben tejer, bordar y hacer whisky.

Los hombres Karen y Hmong han acumulado un considerable volumen de conocimientos relacionados con los animales silvestres y saben dónde encontrar y cómo cosechar materiales para construir casas. Los hombres realizan las tareas duras en los campos, como por ejemplo cavar arrozales nuevos. También construyen casas, hacen instrumentos musicales y trabajos artesanales en metal.

En lo que se refiere a prácticas tradicionales y ceremonias, las mujeres se encargan de los preparativos mientras que los hombres protagonizan las ceremonias propiamente dichas en el bosque (algunos sitios sagrados están prohibidos para las mujeres). Las mujeres llevan a cabo la mayoría de las ceremonias del hogar (por ejemplo las relacionadas con la preparación de la comida). Tanto hombres como mujeres, especialmente los ancianos, juegan un papel importante en la preservación y transmisión de conocimientos y de la lengua a los niños en los centros culturales de la comunidad.

En un proceso de demarcación de sus tierras agrícolas comunitarias dentro y/o al borde de dos parques nacionales, las mujeres Hmong y Karen están desempeñando una función importante señalando las zonas agrícolas exactas, mientras que los hombres colocan postes para demarcar físicamente los límites de la comunidad.

En general, los hombres Karen y Hmong asisten a más cursos y reuniones fuera de la comunidad, adquieren más aptitudes y conocen más tecnologías nuevas. Las mujeres tienen la oportunidad de participar, pero a veces su participación se ve limitada por el hecho de no dominar bien los idiomas que se utilizan o no estar familiarizadas con los temas que se tratan. Las mujeres tienden a pasar menos tiempo fuera de la casa debido a la necesidad de realizar las tareas domésticas cotidianas. Por eso las mujeres han dejado de participar en actividades cartográficas, que requieren numerosos y largos desplazamientos.

Los hombres Hmong y Karen asisten a eventos externos y son responsables de compartir la información con el resto de sus comunidades mediante reuniones de toda una aldea o de toda una red de aldeas de la misma cuenca. Las mujeres tienen sus propios grupos y redes para compartir información, conocimientos y aptitudes, por ejemplo para la gestión de la diversidad biológica de sus jardines, la preparación de alimentos y la cría de animales.

Curiosamente son las mujeres las que asumen la responsabilidad de las negociaciones importantes con representantes del Gobierno sobre los límites de sus tierras. Según los Karen y los Hmong, el hecho de que las mujeres sean apacibles es bueno para el diálogo y se considera que poseen dotes naturales para resolver conflictos.

El aspecto general de crucial importancia destacado en los estudios de caso de las comunidades tanto Wapichan como Hmong y Karen es que las mujeres y los hombres desempeñan funciones complementarias para el funcionamiento sostenible de sus comunidades.

Para leer los informes completos de Guyana y Tailandia y otros estudios de caso realizados por pueblos indígenas y comunidades locales de Surinam, Bangladesh, Camerún y Venezuela sobre su utilización consuetudinaria de los recursos biológicos, visite:

http://www.forestpeoples.org/customary-sustainable-use-studies

Detalle del mapa del pueblo Wapichan de la región Rupununi
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Wapichan communities
Hombres Karen realizan una ceremonia ritual
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Plan de uso de la tierra en Mae Tae Khi
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Clasificación de las tierras según sus usos
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