Nueva estrategia del Banco Mundial sobre el aceite de palma bajo escrutinio

Nueva estrategia del Banco Mundial sobre el aceite de palma bajo escrutinio

En enero el Banco Mundial y su brazo para el sector privado, la Corporación Financiera Internacional (IFC por sus siglas en inglés), elaboraron un borrador del nuevo marco estratégico para su participación en el sector del aceite de palma modificando considerablemente la versión anterior. Después de divulgarlo para someterlo a la opinión pública durante 30 días y de modificarlo en función de los comentarios recibidos, el borrador va a ser sometido a la aprobación del Presidente y la Junta de Directores en marzo o abril de 2011. Si el texto es aprobado, el Banco Mundial pondrá fin a la moratoria mundial de financiación de proyectos relacionados con el aceite de palma que acordó en 2009 después de que una auditoría interna (realizada en respuesta a quejas del FPP y sus socios) revelara graves incumplimientos de su diligencia debida y graves impactos sociales y ambientales. 

El nuevo borrador supone una considerable mejora con respecto a uno anterior que fue divulgado en julio-agosto de 2010 para que fuera comentado y resultó demasiado vago, dejaba sin tratar cuestiones clave y, en opinión del FPP y sus socios, daba la impresión de que todo iba a seguir como siempre (véase el artículo publicado en el número de octubre de 2010 del boletín electrónico de noticias del FPP). Esta vez la nueva estrategia deja más claro lo que se supone que el personal del Banco Mundial y la IFC van a hacer de manera diferente cuando consideren inversiones en el controvertido sector del aceite de palma. El personal de la IFC en concreto deberá categorizar la situación nacional y la situación local para evaluar los riesgos de la inversión, y se ha diseñado una nueva «nota de mejor práctica» para orientarle a la hora de diseñar proyectos, de manera que no se causen daños sociales ni ambientales. Siempre que sea posible en las inversiones futuras se dará prioridad a los pequeños agricultores, se procurará mejorar las plantaciones existentes en lugar de crear nuevas, y las tierras degradadas tendrán preferencia frente a turberas y bosques vírgenes. También incluye disposiciones, aunque menos claras, que tienen como finalidad reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger áreas de «alto valor de conservación».   

El texto sigue adoleciendo de graves deficiencias. Sigue sin exigirse explícitamente el reconocimiento de los derechos consuetudinarios de los pueblos indígenas y las comunidades locales ni el respeto de su derecho a dar o denegar su «consentimiento libre, previo e informado» antes de que se cultive palma de aceite en sus tierras. Eso implica que los requisitos de la IFC siguen sin estar a la altura de los de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés), lo cual resulta un tanto extraño, ya que la IFC es miembro de la RSPO y por lo tanto sus reglas de afiliación le obligan a defender la norma de la RSPO. El texto también es ambiguo en lo que se refiere a cómo van a abordar el IFC y el Banco Mundial el hecho de que los dos mayores productores de aceite de palma, Malasia e Indonesia, tengan marcos jurídicos que, en contra de la estrategia de la IFC, permiten la usurpación de tierras, el desmonte de bosques y el drenaje de turberas. Hay miles de conflictos por la tierra en plantaciones de palma de aceite en Indonesia (véase un artículo relacionado con este tema en este mismo boletín de noticias). El texto sugiere que, si estos gobiernos quisieran, el Banco Mundial podría proporcionarles asistencia técnica para reformar sus inadecuados marcos jurídicos y políticos. Pero qué ocurre si prefieren no reformar sus leyes, ¿la IFC se hará la de la vista gorda? (véase el siguiente documento sobre la posición del FPP y otros signatarios - disponible sólo en Inglés). 

Seguramente la controversia continuará antes de que la nueva estrategia quede terminada y aprobada. Es más probable de lo que podría imaginarse, ya que la nueva estrategia para el aceite de palma está siendo tratada como «ensayo» para una estrategia más amplia de la IFC que cubrirá todas sus inversiones futuras en la agroindustria en todo el mundo. Por eso es aún más importante que, antes de aprobarla, la estrategia para el aceite de palma sea examinada realmente a fondo y enmendada hasta que sea aceptable.