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“Somos mujeres de lucha por nuestro territorio, comunidad y ríos”: Guardia Indígena Shipibo Konibo lleva a cabo su segundo encuentro de mujeres en Perú

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Los días 11 y 12 de marzo, en la Multiversidad Bakish Mai en Ucayali, se realizó el segundo encuentro de mujeres de la ORGI. Este evento organizado por la Organización Regional de Guardia Indígena (ORGI)1 fue un espacio para compartir saberes en torno a derechos, territorio y autonomía económica para las mujeres.

Este espacio liderado por las apus Kelly Valera y Débora Bardales tuvo como invitadas a lideresas de los pueblos kakataibo, quechua y yanesha, quienes destacan por la protección de su territorio y por realización de iniciativas económicas que protegen la biodiversidad e impulsan la economía de las mujeres indígenas.

En un primer momento, las participantes compartieron sus preocupaciones sobre sus derechos territoriales. Actualmente, sus comunidades enfrentan amenazas como pescadores ilegales, sembríos ilegales y monocultivos. Además, no cuentan con los servicios básicos como agua, desagüe y electricidad, lo cual da cuenta de la deuda del Estado peruano con ellas y sus comunidades.

Ante ello, la ORGI su lucha por la protección del territorio, y la importancia de la cooperación entre sí de distintas comunidades. Contaron, también, cómo ser parte de la Guardia Indígena las impulsa a ser parte de espacios de tomas de decisiones.

En el encuentro vemos la realidad, qué necesidad tenemos, en qué situaciones estamos, y como pueblo Shipibo aprender el derecho del pueblo indígena. Así, mañana más tarde podemos estar en una lucha, saber cómo defender como pueblo indígena y compartir con las hermanas. Abrimos nuestra mentalidad, cómo trabajar y depender de una misma”. – Debora Bardales, ORGI.

Asimismo, las integrantes de la Guardia Indígena del Pueblo Kakataibo del Perú (GIPKAP) rescatan la fuerza que les trae ser parte de la GIPKAP.

Yo me siento nacida en GIPKAP, antes era tímida, quería esconderme, pero luego dije, ‘¿yo? ¡yo no puedo estar toda la vida así!’ Cuando conocí a GIPKAP, cocinaba, pero también quería saber qué pasaba y me iba a escuchar. Y ahora estoy acá, y me voy a diferentes lugares. Son riesgos que corremos, pero seguimos. Estamos con la guardia indígena, defendemos el territorio. Y aunque no es fácil ser mamá y lideresa, lo hago por mi territorio y por las siguientes generaciones”. – Olga Huayta, GIPKAP.

GIPKAP es mi fortaleza que llevo en mi corazón, aunque yo no esté, están las siguientes. Somos pocas comunidades, pero somos valientes. Somos mujeres de lucha. Por mi territorio, comunidad y ríos, desde chiquita he crecido defendiendo territorios, cómo defender y cómo hablar frente a los enemigos que quitan madera y carne. Esto no es fácil, incluso amenazan, pero no me rindo, porque no soy una mujer que se rinde fácil. Yo soy indígena, entonces no puedo rendirme fácil” – Karen Odicio, GIPKAP.

Todo ello da cuenta de la fuerza de las Guardias Indígenas y la importancia de las labores realizadas por las mujeres. Luego, lideresas del pueblo yánesha y quechua compartieron sus saberes sobre emprendimientos liderados por mujeres, promovidos por el CHIRAPAQ, Centro de Culturas Indígenas del Perú

Donde nosotras estamos el maíz nunca sube de precio, entonces no conviene. Por eso nosotras hacemos derivados del maíz. Empezamos a pelar maíz, de ahí, nos apoyan con una máquina para procesar como harina. Y así nos hemos organizado las siete mujeres” – Lucía Chumbe, pueblo quechua.

Así también, Yesenia Ramón del pueblo yanesha recapituló el proceso de su asociación, cómo cosechan cacao y lo procesan para hacer chocolate. Yesenia rescataba el nacimiento del proyecto como iniciativa de las mujeres para fortalecer y aprovechar de manera sostenible los recursos más valiosos de la comunidad. Asimismo, indicó los pasos a seguir para la formalización y venta de los productos. De esa manera, explicó cómo a partir de estas autonomías de economía indígena desde las mujeres, se logra un impacto familiar que mejora la calidad de vida, impulsa la educación de los hijos, así como el empoderamiento y liderazgos de las mujeres.

Finalmente, dando lugar a la herencia artística del pueblo shipibo, se realizaron mini talleres de pinturas, bisutería, bordado y otras técnicas. El encuentro finalizó con este espacio para realizar y compartir piezas artísticas, las cuales son parte fundamental de la identidad indígena y que proporciona a muchas mujeres medios de vida e ingresos en la economía familiar.

La apu Débora Bardales mencionó como balance del encuentro:

Estos días nos hemos reunido para fortalecer a las mujeres, seguir fortaleciéndonos, que se empoderen y tengan el valor de seguir defendiendo el territorio. Este espacio para la ORGI es muy importante."


1 En colaboración con el Consejo Shipibo Konibo Xetebo (COSHICOX), Multiversidad Bakish Mai, Forest Peoples Programme (FPP), Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS), Instituto de Defensa Legal (IDL).