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El cambio climático se refiere a alteraciones en los patrones climáticos globales y regionales, impulsadas principalmente por el aumento en los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera. 

En 2015, diversos gobiernos del mundo entero acordaron “limitar el calentamiento global muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1.5 °C”. Sin embargo, en 2024 y por primera vez, las temperaturas globales superaron los 1.5°C por encima de la era preindustrial. Con mayor frecuencia, el mundo es testigo de fenómenos meteorológicos extremos que causan estragos en comunidades y economías en todo el mundo, mientras que diversos informes científicos siguen destacando el rápido calentamiento de los océanos, el deshielo de los glaciares y el aumento del nivel del mar. 

¿Por qué es relevante para los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques? 

Los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques se encuentran afectados de manera desproporcionada por sus efectos, a pesar de su mínima responsabilidad histórica como causantes del cambio climático. La emergencia climática está perturbando gravemente sus sistemas ambientales, culturales y económicos, profundamente interconectados. Las sequías, los incendios y las inundaciones pueden hacer inhabitables sus territorios tradicionales, lo que provoca no solo desplazamientos forzados y migraciones, sino también la degradación de los conocimientos tradicionales, las identidades culturales y los medios de vida, intrínsecamente ligados a las tierras y los territorios ancestrales. 

Si bien los pueblos indígenas constituyen menos del 6% de la población mundial, gestionan alrededor del 25% de las tierras del mundo, las cuales contienen gran parte de la diversidad biológica del planeta y el carbono almacenado en el suelo y la biomasa. A pesar de esto, las políticas e iniciativas climáticas nacionales e internacionales desarrolladas e implementadas hasta la fecha a menudo han marginado a los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques, y no han defendido sus derechos, ni los han hecho cumplir. Además, solo una fracción de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD) relacionada con el clima (menos del 1% entre 2011 y 2020) ha sido destinada al apoyo de su tenencia y gestión de los bosques. Muchos pueblos indígenas y pueblos de los bosques han reportado la falta de una consulta efectiva y de procesos de consentimiento libre, previo e informado (CLPI), lo que en algunos casos ha conducido al despojo y desalojo de sus tierras ancestrales, en el desarrollo de proyectos y programas de créditos de carbono que pretenden mitigar el cambio climático. En respuesta, los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques piden que todas las políticas, financiación e iniciativas climáticas nacionales e internacionales respeten y protejan sus derechos, culturas y conocimientos. Insisten en que se les reconozca y compense como titulares de derechos y actores clave en el diseño e implementación de soluciones climáticas locales, nacionales y globales.