Acerca de nosotros
Quiénes somos
El Forest Peoples Programme (FPP) es una ONG internacional que ha trabajado con pueblos indígenas y pueblos de los bosques desde 1990. Luego de más de 30 años de labor, el FPP trabaja en 20 países de América del Sur y América Central, África y el Sudeste Asiático, y cuenta con cerca de 60 organizaciones asociadas con sede en zonas de bosques tropicales.
Trabajamos directamente y en solidaridad con las comunidades y los pueblos, dándoles apoyo para que puedan asegurar sus derechos a sus tierras, territorios y recursos tradicionales, proteger sus bosques y formas de vida y elegir su propio futuro.
Alrededor de 1600 millones de personas habitan en los bosques o sus proximidades. Muchas de ellas mantienen relaciones culturales y sistemas de subsistencia profundamente arraigados que, junto con sus bosques y la comunidad de vida que sustentan, se encuentran en la frontera de las amenazas de deforestación impulsadas por la demanda mundial de productos agrícolas, forestales, energéticos y minerales. Gran parte de la diversidad biológica que queda en el mundo se encuentra en las tierras y los territorios consuetudinarios de los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques, quienes además son los guardianes de casi 300 000 millones de toneladas métricas de carbono natural (equivalente a 33 veces las emisiones anuales de carbono provenientes de la producción energética mundial). Por lo tanto, los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques son clave para la gestión, protección y restauración sostenibles de los bosques del mundo y para detener las crisis globales del clima y la biodiversidad.
Nuestro enfoque
El FPP apoya a los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques trabajando a nivel local, nacional y global para generar cambios desde abajo, basados en las luchas para promover el goce de sus derechos y buscar reparación por las violaciones.
Al mismo tiempo, trabajamos para garantizar que las voces y prioridades de los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques den forma al derecho y las políticas nacionales e internacionales (por ejemplo, las relacionadas con las empresas y los derechos humanos, el clima y la biodiversidad), de modo que las reformas regulatorias y de mercado resultantes sirvan y respeten mejor sus derechos.
Papel del FPP
El papel del FPP como una organización de solidaridad refleja la declaración “si ha venido a ayudarme, puede regresar a su casa, pero si ve mi lucha como parte de su propia supervivencia, quizás podamos trabajar juntos”, expresada por activistas aborígenes en la década de 1970 en Queensland, Australia. Este enfoque es especialmente pertinente hoy en día, dada la evidencia científica que vincula la seguridad de los derechos indígenas a las tierra con una mejor salud y biodiversidad de los bosques, y los beneficios asociados para el clima global. El eje estratégico del FPP es el derechos a la libre determinación: el derecho de los pueblos indígenas y los pueblos de los bosques a determinar sus propios futuros. El principio jurídico del consentimiento libre, previo e informado (CLPI), comúnmente citado en la actualidad, es una manifestación de ese derecho a la libre determinación. El CLPI es esencial para garantizar el respeto de los derechos a la libre determinación y a las tierras, territorios y recursos por parte de todos los actores, y para evitar los impactos potencialmente devastadores que los Estados o las corporaciones pueden tener cuando sus acciones socavan las fuertes conexiones físicas y culturales que los pueblos indígenas y muchos pueblos de los bosques tienen con sus bosques.
Por qué “Pueblos de los Bosques”
El enfoque en pueblos de los “bosques” presente en el nombre y estrategia del FPP tiene su origen en el movimiento para combatir la pérdida de los bosques tropicales durante la década de 1980. El FPP se fundó para satisfacer una necesidad de solidaridad con y entre los diversos pueblos que consideran los bosques como su hogar, y cuyos derechos y voces han sido, en el mejor de los casos (y aún lo son), ignorados, y en el peor, sujetos a siglos de marginación y represión colonial y poscolonial.
La palabra “pueblos” es significativa porque el derecho a la libre determinación es un derecho colectivo que tienen todos los pueblos, junto con los derechos a sus riquezas y recursos naturales, y a sus medios de subsistencia. En algunos contextos, también trabajamos con comunidades que tienen una mayor dependencia de recursos no forestales, como por ejemplo en las áreas marinas.
Creación de solidaridad como estrategia clave
in the south Rupununi, Guyana. Credit: Tom Griffiths, FPP
En el momento de su creación, el FPP se inspiró en el líder indígena brasileño Aílton Krenak. A finales de la década de 1980, este líder creó una Alianza de los Pueblos de los Bosques, formada por pueblos indígenas y comunidades dependientes de los bosques, para exigir la protección de los bosques y garantizar los derechos de todos sus habitantes.
Durante décadas hemos observado que es posible promover los derechos de los pueblos indígenas y de los pueblos marginados de los bosques mediante la creación de solidaridad entre los pueblos, como lo ejemplifica el movimiento indígena mundial, y también, especialmente a nivel nacional, mediante alianzas con movimientos sociales más amplios, incluidos los pueblos con derechos consuetudinarios que talvez no se identifican como indígenas.
Por lo tanto, el término más amplio de “pueblos de los bosques” en el nombre del FPP también tuvo por objeto crear espacio en nuestro enfoque estratégico con el fin de incluir un foco en grupos y movimientos aliados, los cuales se unen y encuentran fuerza en la solidaridad y la causa común.