Gira de líderes de pueblos indígenas, comunidades y ONG por la UE resalta los impactos de las cadenas de suministro de aceite de palma sobre las comunidades y sus tierras y bosques
Dando un paso sin precedentes, una delegación de líderes de pueblos indígenas y comunidades de Indonesia, Liberia, Perú y Colombia recorrió Europa a finales de abril para resaltar los efectos sociales y sobre los derechos humanos que tiene la producción de aceite de palma, así como para proponer posibles soluciones y opciones políticas.1
Durante la gira, apoyada por el Forest Peoples Programme y otras ONG asociadas (FERN, Oxfam, Both Ends, INFOE, Environmental Investigation Agency y Global Witness), se visitaron varias capitales, desde Bruselas a La Haya, Londres, Roma y Colonia, en las que se realizaron reuniones con los responsables de la formulación de políticas y parlamentarios, así como con representantes del sector privado, grupos de inversores y ONG.
El recorrido de las visitas representó simbólicamente los diversos elementos de un conjunto de medidas y compromisos que son necesarios para hacer frente a la creciente amenaza que el aumento de la demanda de aceite de palma como combustible y alimento en Europa supone para los derechos de los pueblos indígenas a la tierra, los territorios y la libre determinación. La etapa en Bruselas incluyó reuniones con funcionarios de alto nivel de la Comisión Europea y de las oficinas de los comisionados que trabajan en comercio, ayuda, medio ambiente, energía, agricultura y clima, para reiterar la necesidad de adoptar un enfoque basado en los derechos e ir más allá de un enfoque basado puramente en la sostenibilidad.
Se organizó una audiencia en el Parlamento Europeo para informar a aquellos de sus miembros que intervienen en debates sobre comercio, medio ambiente, acaparamiento de tierras y pueblos indígenas sobre las preocupaciones y propuestas de dichos pueblos. Mientras que la etapa de Bruselas estuvo dedicada a los aspectos de la gobernanza de un enfoque político de los derechos humanos y el aceite de palma, las reuniones en La Haya se dedicaron más a destacar la contribución que puede hacer el Gobierno de Holanda –que actualmente ostenta la Presidencia de la UE– y el papel del sector privado y los importadores. Por este motivo la delegación visitó plantas donde se refina el aceite de palma en el puerto de Rotterdam, por donde llega a los mercados europeos la mayor parte del aceite de palma procedente de Indonesia.
Los delegados peruanos se reunieron con funcionarios de la Agencia de Ayuda Alemana para resaltar lo positiva que puede ser su contribución para la demarcación de tierras y el empoderamiento de las comunidades indígenas como la forma más eficaz de proteger los bosques, al tiempo que se abordan correctamente los principales impulsores externos de la deforestación. Los dos delegados de Perú también se reunieron con representantes de la Alianza del Clima (Klimabündnis), la coalición de alcaldes europeos por el clima, que apoya la reducción de las emisiones en sus municipios, la protección de los bosques y los derechos de los pueblos indígenas de la cuenca del Amazonas.
Entre otros temas clave se trató el del posible papel de los municipios en el apoyo de la demarcación de tierras y la adopción de firmes políticas de contratación de obras o servicios para la producción de alimentos y de energía con aceite de palma.
La última etapa de la gira fue Londres, donde se celebró una conferencia de prensa internacional y reuniones con funcionarios del Gobierno del Reino Unido, el Grupo de Todos los Partidos del Parlamento sobre Derechos Humanos (APPG-HR por sus siglas en inglés), grupos clave de inversores y representantes de iniciativas como la de los Principios para la Inversión Responsable de la ONU y de empresas como Unilever. También hubo un acto en Canary Wharf para destacar el papel de los mercados de valores en el fomento de la deforestación para la producción de cacao. La conferencia de prensa ofreció la ocasión de hacer un llamamiento abierto a Gobiernos, bancos, inversionistas y empresas: el denominado “llamamiento de Londres a la acción frente a las cadenas de suministro agrícolas industriales, las violaciones de los derechos humanos y la deforestación”.2
El llamamiento fue realizado por William Aljure de CONPAZ (Colombia), Sedequias Ancón Chávez de AIDESEP (Perú), Robert Guimaraes de FECONAU (Perú), Ali Kaba de SDI (Liberia), Agus Sutomo de ONG Link_AR (Borneo), y Franky Samperante de Pusaka (Indonesia). Entre otras cosas, el llamamiento subraya las contradicciones de los compromisos de deforestación cero que han adquirido los Gobiernos, las del papel de los bancos europeos y los fondos de pensiones, y las de la UE como el tercer mayor importador y consumidor de aceite de palma, así como las deficiencias de los sistemas de certificación existentes y los problemas de incumplimiento que afectan a las iniciativas voluntarias como la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés).
El llamamiento insta al sector financiero y a las instituciones financieras internacionales a dejar de invertir en cadenas de suministro insostenibles y adoptar políticas de salvaguardia rigurosas, mientras que les pide a la UE y sus Estados miembros que adopten normas firmes para asegurar la legalidad, la conformidad y la trazabilidad de las cadenas de suministro de productos básicos forestales de riesgo. Deberían destinarse recursos de ayuda a apoyar los derechos territoriales y la demarcación de tierras al mismo tiempo que se introducen mecanismos eficaces para supervisar el respeto de los derechos humanos en los acuerdos comerciales. Se pide a las empresas productoras y a los organismos de certificación de cadenas de suministro que impidan las violaciones de los derechos territoriales y los conflictos por la tierra, y que aumenten la transparencia y la rendición de cuentas al tiempo que actualizan sus normas de certificación para evitar el acaparamiento de tierras.
La gira es el primer paso de un objetivo más amplio para establecer una red europea de grupos y organizaciones que apoyen las luchas de las comunidades y las organizaciones de pueblos indígenas afectadas por plantaciones de palma de aceite. La fecha límite clave para este objetivo común será octubre, cuando se publique el estudio de viabilidad del Plan de Acción contra la Deforestación de la UE y quede finalizado el examen de su directiva sobre fuentes de energía renovables junto con las recomendaciones del examen del FLEGT.
La convergencia de estos tres cruciales procesos políticos interconectados en octubre presentará una oportunidad sin precedentes para pedir un conjunto eficaz de políticas basadas en los derechos humanos con las que regular las cadenas mundiales de suministro que afectan a los bosques y los pueblos de los bosques. El FPP y sus socios seguirán colaborando con destacados responsables de tomar decisiones en la UE y sus Estados miembros así como con ONG asociadas para apoyar y respetar los derechos de los pueblos indígenas y reconocer la crucial función que desempeñan en la utilización sostenible de los ecosistemas forestales, la protección del clima y la conservación.
Por Francesco Martone, Forest Peoples Programme
1. Por favor consulte los estudios de país y material de referencia en http://www.burness.com/pressrooms/ipeuropetour/
Información General
- Tipo de recurso:
- Noticias
- Fecha de publicación:
- 26 julio 2016