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Guardia Indígena del pueblo Shipibo ejerce su autonomía expulsando pescadores ilegales de la laguna Yacumama en Ucayali

Guardias indígenas de cuatro comunidades Shipibo que habitan la laguna de Yacumama, en la provincia de Coronel Portillo, región de Ucayali, en la Amazonía peruana, acompañadas por la Organización Regional de Guardias Indígenas (ORGI) llevaron a cabo con éxito una serie de intervenciones contra pescadores que operan sin autorización en esta laguna histórica perteneciente al pueblo Shipibo.

Durante 18 – 22 de febrero de 2026, dirigentas y miembros del equipo técnico-legal del Consejo Shipibo Konibo Xetebo (COSHIKOX) y la ORGI se desplazaron hasta las comunidades de Utucuro y Roya, ubicadas en orillas de la laguna Yacumama, donde se sumaron también comuneras y comuneros de las comunidades vecinas de Puerto Belén y Nueva Villasol. Allí sostuvieron una serie de reuniones, capacitaciones e intervenciones directas frente a pescadores ilegales, consolidando la presencia de la Guardia Indígena en la zona, con el fin de fortalecer el ejercicio de su autonomía y autogobierno como pueblo. 

Durante los últimos años, las comunidades antes mencionadas vienen enfrentando incursiones por embarcaciones pesqueras de mediano y gran calado que operan en Yacumama sin respetar el territorio ancestral y los derechos colectivos de las comunidades. Usan redes honderas y técnicas depredatorias, como la pesca de arrastre o el envenenamiento del agua, para extraer grandes cantidades de pescado que luego comercializan en Pucallpa, afectando de forma directa y negativa la alimentación de las comunidades de Yacumama. Frente a esta situación, desde 2025, las comunidades han comenzado a organizarse como guardias indigenas y autoproteger su territorio. Para fortalecer estos esfuerzos, pidieron la presencia y asesoría de guardias más experimentadas.

Construyendo la autonomía shipibo: “Non bi ate jaweki” (“Lo que nosotros mismos hacemos”)

Primero, hubo un día preparativo, que abordó aspectos prácticos y legales de las intervenciones, incluyendo una conversación sobre cuáles son los derechos colectivos indígenas que sostiene la labor de la Guardia Indígena desde su fundación en 2021: la autonomía, autodeterminación y autogobierno; la propiedad indígena sobre el territorio ancestral; y la justicia indígena. Cabe resaltar que en 2025, Nueva Villasol consiguió la titulación comunal de su territorio ancestral, cerrando la titulación como propiedad indígena del área alrededor de la laguna Yacumama. Ese día concluyó con la juramentación de las y los nuevos miembros de la guardia indígena de Utucuro.

El viernes 20 de febrero, una flota de la Guardia Indígena, compuesta de cinco botes con personas de las cuatro comunidades indígenas, salió de Utucuro alrededor de las 06:30am. Durante las siguientes horas, intervinieron a un grupo pesquero de mediano calado (quienes se negaron a identificarse) y a través del dialogo, exigieron su retiro. Constataron que los pescadores habían salido de la laguna antes de seguir con su patrullaje, dando la vuelta a toda la laguna de Yacumama, regresando a Utucuro sobre las 11:00am. 

Al día siguiente, sábado el 21 de febrero, la Guardia realizó otra intervención, esta vez en la laguna de Anaconda, que se ubica cerca de Yacumama, donde intervinieron un conjunto pesquero incluso más grande que el del día anterior. A pesar de la fuerte lluvia, las y los guardias indígenas mantuvieron una buena organización y consiguieron firmar un acta de entendimiento en el que los pescadores intervenidos se comprometían a no volver a ingresar a la laguna Shipibo.

El coordinador de la Guardia Indígena de Utucuro, Miguel Silvano, señaló:

Hemos intervenido a los pescadores con el fin de tener ese ámbito dentro del territorio de las cuatro comunidades. Los pescadores no se han puesto rebeldes, han llegado a entenderse. Gracias a la presidenta [de la Guardia], Kelly, ha hecho entender: ellos se han comprometido a irse y al final se fueron.”

Silvano también resaltó la importancia de contar con un fuerte y sólido respaldo legal, basado en acuerdos comunales concretados en actas. Esto en base a sus más de 28 años de experiencia como juez de paz en su comunidad, aunque ahora considera la guardia indígena como la vía más eficaz para lograr la seguridad territorial. 


Estamos afectados por los pescadores. Matan y envenenan peces. Hay contaminación de las aguas. Es muy delicado, soy testigo de mucha matanza de los pescados. Es un crimen, pero lo hacen los pescadores. Por eso me alegro por esta intervención.”

Miguel Silvano, El coordinador de la Guardia Indígena de Utucuro


 


Hemos venido a Utucuro porque ellos necesitaban el apoyo del grupo elite de la Guardia Indígena. Esta reunión era muy importante, aparte de la intervención, teníamos que juramentar a la guardia, por eso el día de ayer los juramentamos y ahora ellos se sienten más integrados en la Guardia.”

Kelly Valera, La presidenta de la Guardia Indígena del pueblo Shipibo


 

En cuanto a la lógica de la intervención en Yacumama, señaló: 

Estamos aquí porque la única forma de que nosotros nos organicemos es la unión de los pueblos y comuneros, organizados asi. ¿Para qué? Para defender todo lo que es nuestro territorio y laguna. Porque si no nos organizamos asi, si una comunidad nomás está luchando, entonces los pescadores ilegales no nos respetan. La estrategia es que reunamos las bases de las guardias muy cercas, unirnos una sola para hacer la intervención. Entonces allí hacemos respetar nuestro derecho, que nosotros merecemos que el estado no nos atropella. Entonces esta intervención acá en la laguna de Yacumama era muy importante. Y como resultado, la guardia de Utucuro se ha comprometido a trabajar de forma más organizada con las guardias cercanas.”

La ORGI ha identificado a las lagunas como un espacio estratégico para hacer sus intervenciones y consolidar su proyecto de autonomía. Las intervenciones lideradas por las comunidades de esta manera solo requieren una inversión modesta, principalmente para adquirir combustible y organizar comidas comunitarias (olla común). No obstante, a pesar de constituir una zona donde hay un proyecto de carbono con un inversor internacional, los comuneros reportan que la comunidad no recibe beneficios y por lo tanto no cuenta con los recursos necesarios para poder realizar estas intervenciones con frecuencia. De hecho, aún carecen de uniformes y materiales de campo, su propio bote y equipos como celulares para poder realizar un monitoreo más sistemático de un territorio bajo amenaza por múltiples presiones. 

Al respeto, la presidenta Kelly comentó:

En cuanto a los pescadores, vemos que la laguna es muy grande, entonces ellos van a necesitar combustible. Desde la Guardia, buscamos un apoyo para que puedan ir a patrullar una o dos veces por semana las cuatro comunidades que están aquí organizándose entre pueblos. La intervención es muy fuerte. Los pescadores no entran solo uno; entran varios. Entonces necesitamos la unión y eso es lo que vamos a hacer – la unión es muy importante.