Expansión de monocultivo de palma amenaza a líderes indígenas en Perú
El Estado peruano viene promoviendo agresivamente la implementación del “Plan Nacional de Promoción de la Palma Aceitera 2000 – 2010”. Por ejemplo, el Ministerio de Agricultura y Riego (MINAGRI) señala que “en la selva peruana existen más de 600 mil hectáreas con potencial para cultivar palma aceitera”. No obstante, queda abierta la duda en el sentido de conocer cuáles son esas 600 mil hectáreas y cómo y con qué instrumentos de gestión ambiental se ha previsto contar con dicho potencial. En nuestro caso, esta acción está afectando directamente a la comunidad de Santa Clara de Uchunya, la cual tiene una ocupación ancestral de sus territorios.
La gira realizada por Europa por FECONAU junto con Sedequias Ancón Chávez, un representante de AIDESEP que vive en Perú, tuvó el fin de resaltar los impactos del sector de los agronegocios sobre nuestros pueblos y nuestros bosques para informar a los responsables de la toma de decisiones en la Unión Europea y los diferentes países europeos. La gira incluyó reuniones con varios parlamentarios y gente técnica en La Comisión Europea y oficiales de diferentes ministerios en Alemania y el Reino Unido. En Londres nuestras actividades incluyeron una visita al centro financiero.
Esta gira ha marcado un hito histórico en la lucha de los pueblos indígenas de la Amazonía peruana, así como en la lucha de otros países como Liberia, Indonesia y Colombia, que también contaron con delegaciones durante estas reuniones. Este espacio ha servido para visibilizar la sistemática vulneración de nuestros derechos colectivos, principalmente el derecho territorial reconocido por el Convenio 169 de la OIT y los diferentes instrumentos internacionales de derechos humanos, que tienen rango constitucional en el Perú.
Las reuniones sostenidas con diversas organizaciones y autoridades europeas han sido de gran importancia para comunicar nuestro mensaje a la comunidad europea acerca de la grave situación de violencia y deforestación que sufren los territorios indígenas.
El Estado peruano y sus instituciones públicas, como las agencias agrarias, permiten un sistema de corrupción y acaparamiento de tierras para entregar a empresas de aceite de palma grandes extensiones de tierras. Este es el caso de la comunidad indígena Shipibo de Santa Clara de Uchunya, ubicada en la región de Ucayali de la Amazonía peruana, cuyos territorios ancestrales y leyes consuetudinarias han sido violentados por Plantaciones de Pucallpa SAC, una de las empresas registradas en el Perú con conexiones a una red corporativa compleja, aparentemente controlada por el empresario Dennis Melka, que se conoce colectivamente en el Perú como el Grupo Melka 1. La red incluye a la empresa United Cacao Ltd, la cual está registrada en la bolsa de valores de Londres.
Luego de nuestra gira por Europa y el Reino Unido donde también fue presentada una queja formal ante la Bolsa de Valores de Londres solicitando la exclusión de United Cacao Ltd, el 26 de mayo FECONAU con el apoyo del IDL (el Instituto de Defensa Legal de Perú) y el FPP, presentó una acción legal de amparo en la corte de Ucayali. En dicha acción se solicitaban medidas de protección del territorio de la comunidad Santa Clara de Uchunya, exigiendo además a la empresa aceitera Plantaciones de Pucallpa SAC que remedie los daños ambientales y culturales ocasionados.
Nuestro mensaje también es para los miembros de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO) para que apliquen la máxima sanción a Plantaciones de Pucallpa SAC por hacer prácticas ilegales que violan los derechos humanos, y que de esta forma la RSPO pueda mantener su prestigio institucional en el ámbito internacional.
Las recientes amenazas de muerte que vienen recibiendo autoridades de la comunidad, y en particular el señor Washington Bolívar Díaz, un activista indígena local, y los miembros de FECONAU vienen claramente de operarios traficantes de tierras. Por ello, reiteramos la urgente necesidad de proteger y titular los 20 millones de hectareas de territorios ancestrales ocupados milenariamente por nuestros ancestros para que sean reconocidas por el Estado peruano. Exigimos que nunca más ocurran casos como los asesinatos de Edwin Chota y los 3 dirigentes de la comunidad Ashaninka de Saweto, ocurridos en diciembre del 2014.
Los hechos descritos muestran claramente el incumplimiento de las obligaciones del Estado en relación con la promoción del desarrollo sostenible de la Amazonía y la promoción de la biodiversidad, pues, evidentemente, la indiferencia del Estado frente a las actividades que saquean, agotan y explotan el medio ambiente y causan la destrucción de la Amazonía quebrantan lo consagrado en la Constitución Política del Perú.
Finalmente hay que prestar especial cuidado porque las actividades extractivas impulsadas por el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras instituciones financieras a través de sus instancias promueven los supuestos proyectos “verdes”, generando incentivos perversos. Estas intervenciones internacionales terminan fomentando malas prácticas e impulsando megaproyectos de infraestructura y desarrollo agroindustrial en violación de nuestros derechos legítimos sobre nuestros terriorios y bosques. Estas amenazas destacan la importancia de articular la coordinación entre actores para defender los derechos de los pueblos y lograr mejores resultados en la gestión territorial, entre otros puntos.
Por Robert Guimaraes Vásquez, Presidente de FECONAU, delegado de Perú
1. Environmental Investigation Agency. 2015. Deforestation by Definition; The Peruvian government fails to define forests as forests, while palm oil expansion and the Malaysian influence threaten the Amazon, pp-23-23
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- Actualités
- Date de publication:
- 26 juillet 2016